“It can’t rain always”
A Semidiosa y a mi, parece que nos ha llovido un poco de mala suerte… no voy a entrar en detalles, pero un accidente en coche de ella, mis problemas laborales y su exámen de Derecho Romano en un período de cuatro días es demasiada sal… no se cómo pensar, creo que en vez de pensar que algo estoy pagando, pienso que ésto es la antesala de un buen cambio como varios camaradas me lo han dicho en el tag, como el compa Yorsh Scargot, viene el cambio y tal vez eso, de entrada, ha sido en mal pedo, pero hasta de esas cosas uno tiene que aprender, así que ya verán cómo eventualmente me la pelarán, la neta… con un ente semi-divino, el que se mete paga cara su osadía (o como chingados se escriba)…
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En mis early 20′s, la banda con la que me juntaba era inmensa, eramos, sin exagerar, 50 cuando estábamos todos juntos, en las reuniones nocturnas frente al billar del centro, frente a la catedral, era nuestro dominio, y el grupo se conjuntaba por darketos, punks, metaleros, skaters-rastas y yuppies, todos bien camaradas… y pobre de el que se metiera con uno de nosotros… de verdad hubiera preferido que le cortaran una pierna… sin embargo, jamás fuimos violentos…
Entre ellos, nosotros, había un individuo especial, digo “especial” porque, tenía sus bemoles, sus peculiaridades que lo hacían muchas veces alguien indeseado, la banda lo toleraba porque sentían algún tipo de obligación de intentar por lo menos tenerlo cerca para que no provocara una desgracia sobre sí mismo o alguien más…
Este cuate se llamaba Jorge “El Encaje”, sí, su apodo se lo ganó años atrás cuando como calcomanía se nos pegaba, nosotros patinando y él detrás de nosotros, era un niño apenas, pero crecío y el nombre se le quedó, fue rápidamente aceptado en aquel entonces…
Al Encaje, poco a poco se le comenzaron a notar ciertas tendencias al desmadre, del fuerte, con sus primeros traguitos de alcohol, nos dimos cuenta que era uno de los famosos “Transformer”, su violencia fue creciendo de tal forma que en las reuniones tipo party que se organizaban en la banda, el “encaje” siempre terminaba buscando bronca y peleándose con algún amigo, quien, despúes de evitar por todas las maneras posibles, tenía que recurrir a agarrarse a chingasos, pero, bien, no mamadas… el “encaje” cuando estaba ebrio desconocía a su propia abuela…
Él, cuando llegaba a su casa (vivía con su abuela y un primo “el monge”), si su abuela le pedí algo, tal vez un vaso con agua o una pastilla, este imbécil la golpeaba o le tiraba el vaso encima, su abuela lo soportaba, porque lo quería, era su nieto… lo hizo varias veces pero nadie sabía si era algo cierto, yo lo supe mucho después…
“El encaje” se peleó con todos sus amigos en todas las fiestas, le hizo la vida de cuadritos a mucha gente e hirió a muchas otras más, a sus escazos 18 o 19 años…
Un día, mientras yo estaba esperando que cerraran el billar, sentado con Brenda, una buena amiga, pasó y me golpeó la cabeza estilo “sopapo”, no recuerdo sinceramente qué le contesté, cuando volteó mvi su mirada, sus ojos, me di cuenta que andaba hasta su puta madre de borracho, y tal vez algo más… supe que habría problemas… regreso a mi, yo sentado y el parado frente a mi muy cerca, sin decir nada, me lanzo un golpe que no alcance a sortear, y me golpeó de roce el pómulo izquierdo, lo suficientemente para hacer que mis mandíbulas se movieran en sentidos contrarios, la friccion de mis dientes me tronó el colmillo inferior izquierdo… me volteé (o como chingados se escriba) hacía atrás para escupir los trozos de canino… quizo golpearme más y no lo dejé… Brenda estaba demasiado asustada, él era demasiado violento y cuando bebía era muy fuerte, como la fuerza que tienen las personas en estado demencial…
Se retiro…
Mientras caminaba alejándose…
~Semidios, sin sentir algo en especial, con voz queda~
- Pronto me las vas a pagar, no tienes idea cómo “Encaje”…-
Pasó una semana, me lo encontré sobrio y no parecía recordar el altercado, en fin… la maldición parece que ya estaba lanzada…
Pocos meses después, me lo encontré en el billar, sobrio y amigable, me dijo que no sabía si ya irse a su casa a dormir, o salir a pistear con unos amigos… Semidios le dijo que mejor se fuera a su casa… el dijo que sí… él no lo hizo… él se mató.
A la seis de la mañana, “Teto”, un amigo de la banda, corría por el malecón, escuchó un golpe muy fuerte, un coche se había estrellado en “el molinito”, corrió mas fuerte para dar ayuda y llamar a la cruz roja…
El accidente era serio, y “El Encaje” salía a medias por la ventana del conductor, sin la tapa de los sesos, que había quedado como estampa, en una viga del puente por debajo del cual había pasado con el coche cuando perdió el control en una carrera, conduciendo en total estaod de ebriedad…
Cuando supe del hecho, sólo dije para mis adentros: ~se lo ganó~.
YO se, que “El Encaje” está mejor donde está ahora, que aquí en la Tierra, no tengo duda.
Tengan buen sábado todos!!!