Esta es la verdad, mi madre me ha dicho siempre que yo nací “algo viejo”, no se, mi carácter, personalidad arroladora y mi mirada de psicópata han de haber ayudado a que mi paridora haya visto su hijo como distinto…
Cuando era un niño, y planeaban llevarme a Disneyland, mi respuesta fue – No, ese lugar es para niños -, mis lugares preferidos eran Sea World y The San Diego Zoo, ni modo, siempre me gustaron las cosas interesantes y no los monos puñeteros, mucho menos una bola de pendejos disfrazados de Mickey Mouse y de Plutos y mierda y media, me gustaban los cartoons, y ya, pero jamás soporté el hecho de que me quisieran vender la idea de que eran reales, pos qué creían que era? un pendejo o que?…
En fin, mi infancia fue increible, y a pesar de mi disque expandido carácter y criterio, jugué trompos, canicas, gato, pelotazos, escondidas, futbol, beisbol, futbeis, shangai, encantados, al doctor y la enferma con mis vecinas, Atari, policias y ladrones, bicicletas, skateboard… tan festiva y fascinante como ninguna otra…
Creo que los problemas mentales llegaron después ya de grande, mismos que son tan evidentes que me tienen sin cuidado alguno.
La hija de una amiga tiene un amigo imaginario medio tenebroso, no se cual sea la incidencia de amigos imaginarios en los pinches chamacos y cuales sean las razones, tal ves sea precisamente el hecho de que se sienten solos, yo, a pesar de ser hijo único y pasar mucho tiempo solo, jamás tuve un amigo imaginario, no lo necesité tal vez, no lo se, como sea ya no es relevante.


