Es lunes, comienza la semana, el día está, desde ayer, nublado, eso es chingonsísimo pero tengo que admitir que cuando te agarró una gripe de la quintísima chingada con infección de anginas es un clima que afecta un poco mas.
Anoche dormí de la chingada, me volteaba para un lado y se tapaba un lado de la nariz, me volteaba y se tapaba el otro y moqueaba con el destapado, la garganta como si me hubiera estuviera tragando un par de focos, sin fiebre gracias a las pingas de Paracetamol que me zampé (o sampé no se, me vale queso).
Cuando era niño yo era reojete, yo le chingué a mis amiguitos todas las enfermedades que pasaban por la escuela, y tenía trato VIP en la clínica a huevo, las mejores agujas, gasas, pastillas y botes de suero, y NO, nunca tuve las mejores enfermeras que parecían galones de leche (antes un galón se me hacía muy grande, yo era un enano).
La cosa siempre fue muy interesante en mi casa, mi madre quien se ha jubilado del IMSS, trabajó todo el tiempo en la Farmacia de la clínica.
Las visitas al hospital eran, la verdad esporádicas, solo cuando Semidiosito tenía sus arranques obsesivo-compulsivos contra nuevas golosinas ricolino, Barcel o de Sabritas (gracias Chabelo por conducir mi mente con tanta facilisdad, puto!) terminaba yendo al hospital con indigestiónes similares a haberme comido un chivo yo solo, sí, con todo y pelos y la puta campanita panochera (o como chingados se escriba), recuerdo cuando salieron los putos “aros de cebolla” de la Barcel, gasté todo mi dinero y me compré veinte bolsitas, me las chingué de una vez, fui a dar al hospital.
Por otro lado poco a poco y por la harta experiencia que gané por ser tan puta enfermizo ya ni le avisaba a mi madre si me sentía enfermo, en una casa donde las medicamentos tenías que hacerlos a un lado con el pié para poder caminar, lo único que hacía su servidor era tomar las pastillas aplicando analogías a casos anteriores, jamás me intoxiqué (ni morí, deben saberlo).
Tan pinche balín soy con las enfermedades que, estando ya en tercer semestre de preparatoria, conseguí infectarme de un virus Mutación de Sarampión que me puso muy mal a pocos metros de la luz al final del túnel, su nombre? no tiene nombre popular, el médico le llamaba: Exantema por Enterovirus G-88, es decir sólo los Microbiólogos o Doctores que lean ésto me sabrán decir qué chingados era, pero me fue de la chingada de ojete, perdí el 65% de mi peso en 20 días, con eso digo todo.
Ahora tengo trabajo, tengo gripe y me duele mi amplia frente, su puta madre.
Pero pensándolo bien, podría estar peor, podría tener esta gripe… y ser culturoso, a la beis, ya me siento mejor!
Ustedes por favor, hagan lo posible por tener un buen inicio de semana.
*cof cof, snort snort*


