Ayer mientras estaba trabajando (tirando la hueva, pero disfrazada), surgió entre dos chicas y su servidor, levemente, el tema de las profesiones y labores en general que desempeñan ambos sexos.
No fue una plática muy elevada sino de simples apreciaciones sin intención de dar carrilla sino hacer notar cosas por demás obvias:
Es claro que la mujer no ocupa muchos lugares en los altos mandos políticos, de esos que tienen en su mano decisiones fundamentales para la vida de sus paises.
* Las cumbres internacionales para tratar asuntos de seguridad internacional, o de estrategias financieras o de regulaciones arancelarias, se convertirían a la menor provocación en Demostraciones de Tupperware, Cosméticos, perfumes, moda y maridos.
Aclaro que ésto anterior sólo puede ocurrir en el caso de que todas las presidentas sean amiguis, si no… este sería el panorama:
Presidenta de Y dice de presidenta de X: -Ay no a esa cabrona yo ni le hablo, pfff, me vale madres si no les compramos el acero que ocupamos, me vale madre pero a ESA no le hago ni un favorrrr!.
Presidenta de Z dice de presidenta de Y: – Ayy no, que flojera con aquellita, llena de arrugas y se cree la más joven de la reunión, uuuuuuuuuy no y con ese gustito que le agarro a los perfumes Orientales siempre huele a Maruchán, ay no y de todos modos cuantas bombas atómicas puede hacer la mensa si no se sabe ni pintar la boca?, yo mejor no voy.
En fin, eso sería llevando al extremo la situación, la mujer es mucho sentimiento y si en ese momento se le agarra en el modo sentimental, puede correr sangre innecesaria, ua amiga, asumió esa característica de sentimental de las mujeres que puede resultar inconveniente para trabajos de ese tipo donde tienes que concentrar todo friamente en tu mente y tomar una decisión inmediata y objetiva.
Obvio estas apreciaciones son generalizadas y hay de todo, pero no son coincidencias que haya mas mecánicos, soldadores industriales, coredores de autos o políticos hombres que mujeres, y más diseñadoras, doctoras, contadoras, administradoras que sus homologos masculinos. El por qué, es claro huelga decirlo.
Y a pesar de estas claras distinciones, no se trata de discriminación, pues cada quien tiene la libertad de incursionar en la profesión que le antoje o resulte conveniente, las tendencias son esas.
Y no es por hablar mal, yo mismo lo comenté ayer con ella y lo asmitió, pero si Semidíosa fuera alta ejecutiva en el gobierno de nuestro país, a la primera que la agarraran con S.P.M. o cólicos y unos cabrones se la hicieran tantito de pedo le iba a quedar corta la SEDENA y PFP para darles en su madre a los responsables, y que les tiraba hasta con el peje encima.
Yo no voto por ella, nel.