Ayer en la tarde fui a ver la película “Constantine“…

Me gustó a medias, tiene efectos especiales muy buenos, como siempre en una película de ese estilo hace un parote; me agradó bastante la forma en cómo representaron el infierno, no me gustó la historia, que aparte de que soy rewey para entender tramas complicadas y rebuscadas (que no es el caso de ésta película) hubieron detalles raros que me dejaron al final con los ojos de “aquí lo dejé y no lo encuentro”.

Jamás he sido católico, por eso con algunas cosas como simbolismos tuve que solicitar la ayuda de Semidiosa que tiene un background católico apostólico romano más sólido que el mío, en fin… la vi y sí fue.

Al final, cuando todo mundo soltó la risa, yo cerré los ojos ante uno de los clichés mas Hollywoodenses (o como chingados se tenga que decir) que he visto… no lo revelaré, pero allí está.

Siempre me han gustado las películas e historias que plantean controversias de caracter apocalíptico que involucran demonios, angeles, sacerdotes que se la pasan de pedotes, investigadores privados más pobres que la reputación de Fox y muchos balazos con armas con poderes extraordinarios y esoterismo en general, por eso me agrado en principio creo yo.

No me he aliviado aún de mi gripe que mutó a infección de anginas que mutó a tos de perro y mocos de esos tan densos que siento que me estoy sacando una pinche pulsera de “livestrong” de la nariz… tengo una tos que parece que estoy sacudiendo una caja de corn flakes, no mames… toda la película me la pase luchando contra la tos que hasta los ojos me lloraron, aguantar la tos con mocos en la nariz no es bueno.