Salí a la acera a fumarme un cigarro, andaba preocupado por mi gastritis y ya con el cigarro me di cuenta que allì sigue, puff, por un momento pensé que se me estaba quitando, hasta al sufrimiento se acostumbra uno…

Mientras me retorcía el espíritu en ardor estomacal inducido por las gárgaras de humo caliente, veo a lo lejos a una chica bastante guapa, de muy buen ver… (“y mejor tentar”, cómo dicen en mi tierra), al voltear la chica la reconocí…

Cuando estudiabamos en la Universidad, la morra ésta, a la que le gustaban muchos los deportes extremos, y andar de exploradora y todo el pedo Boys Scout, se fue a la sierra, todo estuvo muy chingón pero le falló en la bajada que se tiene que hacer corriendo, de bajada las botas que traía puestas no fueron tan útiles como para subir, cuando llegó a falda de la montaña, sus pies estaban tan entumidos que no había notado que todas las uñas de los pies se le habían caido…

… tardó bastante en crecer nuevas uñas, y forzadamente no podría usar otro tipo de calzado mas que sandalias que desplegaban una colección de cacahuates de tres bolitas muy graciosos, como rechonchos de la punta y, claro, sin uñas!

… la banda de aquel entonces no chistó un instante en bautizarla(ad vitam) como “La rana”.

*Por reirme el humo se me fue por el camino viejo y regresé tociendo como perro al escritorio.