Sep 302005
 

Traigo un problema el día de hoy, en la calle y la oficina vieja que veo quiero darle una nalgada recia, hasta cosquillas me da en la palma de la mano.

~Toma teléfono y marca~

Semidiosa: – Aló? -
Semidiós: – Amor!! Sí nos vamos a ver esta noche verdad? –

Sep 302005
 

Iba en un carro, en el asiento de copiloto, salíamos de un fraccionamiento bastante nice que se encontraba en una colina desde la que se podía apreciar toda la ciudad ilumindada, habíamos estado toda la noche en una reunión con amistades de ambos, hacía mucho tiempo que no pasabamos un rato tan agradable juntos pues no nos veíamos con frecuencia.

Comenzo a llover muy fuerte y hasta se puso frío el clima, Catherine se estacionó discrétamente detrás de otro carro y casi debajo de un árbol, abrimos las ventanillas para dejar que el agua nos mojara un poco y entrara el aire con olor a tierra mojada.

Y entonces ella volteó hacía mi con sus ojos hermosos…

Catherine: – Tenía mucho tiempo sin verte, parece que ni amigos somos -
Semidiós: – Sí, lo se, somos muy mandilones yo creo, además Semidiosa se pone muy celosa contigo, que no le importa si eres mi amiga desde la secundaria, no entiende que no ha habido nada mas que amistad entre tu y yo, puedes creerlo? -
Catherine: – Sí la comprendo, es que ella ha de sentir algo cuando me tiene cerca y estas tú -
Semidiós: – Tú crees? qué siente? -
Catherine: – Que me gustas y que desde hace años quiero estar contigo nomás contigo!-
Semidiós: – Huh? -
Catherine: – No crees que si yo dejo a Michael tu y yo podríamos no se, salir juntos, así a escondidas y ver que la relación crezca poco a poco?
Semidiós: – Pero Catherine… pero… -
Catherine: – Por favor, dime que sí, es que te deseo demasiado, toda esta noche la he pasado pensando como decirte todo ésto, estoy enamorada de tí Semidiós -

~silencio~

Semidios: – Catherine, lo siento, amo a Jennifer, y además…. -
Catherine: – Aunque sea hazme el amor, sí? -
Semidiós: – Además Michael es un gran amigo mío, no puedo hacer ésto, eres una mujer bellisima y también te deseo Catherine, pero mi conciencia no me dejaría en paz, lo siento, de verdad… lo siento.

~silencio~

En silencio me deja en casa, es tarde y ella seca sus lagrimas:

Catherine: – Perdona, no volveré a recordarte ésto, pero quiero que sepas que te amo en secreto -
Semidiós: – Gracias Catherine, es algo que conservaré en mi mente, buenas noches -
Catherine: – Buenas noches amor -

~fin~

* Es un sueño, pudo ser disinto, pero no, le dije que no a Catherine Zeta Jones por ser fiel esposo de Jennifer Garner y compa de Michael Douglases un sueño lo que me hace un pendejo por no cogerme a Catherine Zeta Jonez y estoy orgulloso que en un sueño soy tan fiel.

La neta hubiera preferido el sueño húmedo, ser fiel en sueños no sirve de nada.

Sep 292005
 

Me da mucha gracia la gente que corre a lo wey, excluyo claro a la que hace deporte y esas cosas.

Cuando vengo tarde a la oficina, en realidad no me vine manejando como vieja enajenada, ni me estaciono en el primer espacio aunque quede el carro salido, ni corro las dos cuadras a la puerta de la oficina, ni cuando entro suelto al aire frases como – uuuf no encontraba las llaves, no me gusta llegar tarde! – y poniendo una cara de pena vergüenza y mortificación.

¿Para qué corre los últimos 200 metros a la oficina?

Imagino que se puede, pero las estadísticas son cabronas, por algo existen y de cada 10 cabrones y cabronas que llegan corriendo a la oficina hasta el cogote de tarde, sólo uno tiene una legítima razón para llegar corriendo cuando para los otros nueve correr es totalmente irrelevante, una POINTLESS FARAMALLA

Yo, sí me despierto al 10 para las 8:00 que es la hora que entrada, sé que no llego a tiempo, entonces cómodamente me acomodo las pelotas, me rasco una nalga (a veces la izquierda, a veces la derecha, raramente las dos la misma mañana), tomo un trago de agua, bajo por un café, me baño y me cambio, sin gran prisa, no es que me valga madres llegar tarde, sino que ya no hay nada qué hacer, mientras no llegue al mediodía no habrá diferencia si corro o no, y mucho menos si corro sólo los últimos 200 metros a la oficina.

La cosa no terminaría realmente en un asunto de llegar puntual o tarde a la oficina; se plantea algo más profundo (si se desea) y a pesar de eso, más claro que el agua de la llave, el hombre tiene la tonta naturaleza de reaccionar cuando la cosa está perdida.

Nos gusta al parecer llorar lo irrecuperable, no nos preocupamos por conservar algo en buen estado para no perderlo para siempre después, no te preocupas por tu trabajo hasta que tienes medio zapato dentro del culo.

Y es que hay un dicho muy dicho pero que ya no se que tan bien dicho esté:

“¿Para qué tanto brinco estando el piso plano?”

Este dicho plantea que no le busques arreglo a algo que no está descompuesto. Es decir, quédate quieto, hazte el anestesiado y espera a que esta madre se chingue, luego te preocupas y lo arreglas.

Por diós!

¿Alguien ha pensado que es posible que los brincos que tanto reclama el dicho sean precisamente para CONSERVAR el piso plano?

Sep 282005
 

Lo único que valió la pena postear el día de hoy, sin afectar el curso normal del universo, el sistema, el planeta, el cielo y las ganas de orinar que me vengo aguantando desde la mañana, nomás por huevón:

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Sep 272005
 

Yo tengo a bien afeitarme el vello púbico en ocasiones, por comodidad, por darle un cambio al negocio y la mayoría de las veces a solicitud de Semidiosa quien se siente cómoda de ambas formas y también le gustan los cambios de apariencia, “es como dejarte y cortarte la barba” dice.

Unos amigos hace unos días tocamos el tema de la susodicha afeitada, uno de mis amigos fue a su casa a afeitarse, a la noche iba con su morra y estaba seguro que la sorprendería.

Y la sorprendió bastante con su estilo a rape, tanto que hasta él mismo se intimidó.

*Hablando de que te lo apoden “Sansón” por los motivos equivocados.

Sep 262005
 

Fui al Burguer King ayer al medio día por mi dosis calórica dominical, a casi 40 grados no suena bien eso de calorías, si pudiera ir por un putazo de helado de Rocky Road y retacarme de friorías estaría al pedo, pero no hay escape, son calorías y me chingo.

Llego al driveway donde esta la madrola esa para escoger lo que quiero, escucho la bienvenida y ordeno 2 combos, uno número 1 mediano con coca cola regular y uno número 4 grande con coca cola light.

Pedí las órdenes dos veces ya que por extraña razón la formalidad infalible y los estrictos parámetros solemenes de la chica del microfono esta vez estaban medio raros, me quedé como 3 minutos (en tiempo drive thru es un chingamadral de tiempo) hasta que me hicieron repetir la orden.

Serían 125 pesos, en la segunda ventanilla recibo mi orden y pago.

Llego a la ventanilla y no hay nadie, sólo una chica con una diadema que da vueltas, platica y no parece interesarse en que alguien espere en su carro ardiendo unas putas hamburguesas, por fin alguien le dice que se desapendeje y que cheque qué pasa y llega conmigo a preguntarme la orden explicando que ella no me tomo la orden que la chica de la diadema se habia ido; le prepito la orden y se tarda un chingo y ya había cinco carros detrás de mi seguramente igual de frustrados.

La chica me pide el dinero, le doy 200 pesos, me regresa 125 pesos, no lo noté al principio porque me dio los billetes cubiertos con el ticket y una moneda y veía hacia dentro de la ventanilla esperando que a la chica de los refrescos le cayera la máquina encima, no sucedió eso.

Me entregan las bolsas con las hamburguesas, al ponerlas en el asiento noto el billete de 100, y se lo regreso a la morra para decirle que lo confundio con uno de 50, me dice que no, que así está bien, que marcó dos combos iguales que así está bien, yo le digo que aunque haya marcado dos combos 1 o dos combos 4 es imposible que el cambio esté bien, que lo revise que le debo 50, en eso me dan los refrescos y me repiten que son dos cocas light, les repito que NO pero estaba muy acalorado ya y les dije que así estaba bien, semidiosa se aguantaría ni modo, le repito del dinero aun con el billete extendido y me dice que no, que ella marcó dos combos medianos, que así estaba bien.

Levante mis cejas, encogí el brazo, me pidió muchas disculpas por el retraso yo di las gracias por nada y regalarme un combo.

Conste, yo no me quedé con el dinero por gandalla, ella lo perdió por pendeja.

Sep 232005
 

Vago de la vida como lo soy y como lo somos la mayoría de las personas que habitamos este preciosísimo planeta, me he sometido a innumerables reglas, las primeras en mi vida las de mi madre, que cuando me ponía a gritar como naufrago me daba biberón cuando estaba cagado y me cambiaba el pañal cuando de lo que me cagaba era de hambre y me ponía un sweater y gorro cuando ELLA tenía frío y me traía en puro pañal cuando ELLA tenía sofocos… tuvieron que entrarle al quite mi abuela y una nana

Ahora sigo las reglas no escritas que se establecen en la oficina, claro, la mayoría obedecen a elementos de cortesía y sentido común nmuy usuales en el mundo occidental, sin embargo siempre hay de esas a reglas suigeneris que se crean bajo cada distinta situación.

El Gobernador cuando recién entró quitó los estacionamientos exlusivos para las dependencias, y los pintó de blanco (el no lo hizo, seguramente pagó para que alguien más pintara) para que cualquier ciudadano lo usara; todos usabamos el lugar ahora de nuestro jefe y la subjefa, pero eventualmente notamos emputamientos en los jefes, cosa que repercutía directamente en cómo nuestros días se desarrollarían por tener dos jefes emputados. Ahora la regla no se ve pero se siente, LA REGLA ESTÁ PRESENTE! ~ajem~ y nuestros jefes tienen sus espacios siempre reservados aunque no sean exlusivos.

Hace rato fui al Reclusorio a visitar a un amigo que está adentro por generoso, le dió como 100 putazos de más a un wey y las autoridades se molestaron; el caso es que cuando di vuelta para estacionarme en un espacio cerca del edificio, me puse listo para entrar con el carro en reversa y un puto gandalla se metió de frente en el estacionamiento, no me bajé pero me puse al lado de él, con la tranquilidad y sosiego que me caracteriza y define como un gran ser humano le comuniqué al tipo cuando se bajaba que YO estaba a punto de estacionarme, que debía dejarme el espacio ya que vió perfectamente que me detuve para meter reversa, el wey sin mirarme a los ojos (claro, pinche culón) me dijo mientras se echaba las llaves a la bolsa, que el pensó que YO iba saliendo del estacionamiento y pos que ni modo. Por supuesto que cuando te atraviesas con gente de esa naturaleza que le gusta inventar sus propias reglas, es insensato de tu parte tratar de dialogar, ante ese problema tan evidentemente fácil de resolver, le metí una piedra de arena un tapón de su llanta, con eso tiene para que, a la luz del sol de mediodía con 39 grados (me se sienten como 45) se tarde unos minutos en salir de ese espacio que le tenía tanto pinche cariño, cuando pasé de regreso ya estaba plana la llanta, por puto el wey.

Estamos plagados de reglas no escritas, y a veces pienso que éstas son peores que las escritas (incluidas las leyes), pues las escritas normalmente le hacen saber a uno de alguna manera cuáles serán las consecuencias de su incumplimiento. Con las reglas no escritas puedes no saber la pena a pagar pues es como cada quien interprete el perjuicio y lo inventivo que resulte para ejercer su propia justicia.

Hace rato fui a comer tacos de mariscos a una cuadra de mi oficina. No se se habían fijado pero los taqueros de la especie Taquerus Mariscus aplican una reglita muy ridícula, te sirven un taco y al ponerlo en el plato siempre le quitan una almeja o un camarón o de lo que sea que hayas pedidos los tacos, como si se le hubiera pasado la mano y se diera cuenta a último momento, hoy hizo esa madre como siempre, pero como me acababan de chingar un estacionamiento, le dije que por favor regresara la almeja y el camarón a sus respectivos tacos que si no, no los quería.

No hubo ninguna represalia en la taquería, pero al momento de escribir estas líneas sufro de un tremendo torzón (nudo en las tripas), la naturaleza y la existencia en su espléndida totalidad actúan de modos muy extraños, tanto que estoy convencido que ni los cigarros y el dinero que le dejé a mi amigo acumularon energía positiva para tumbar la minimaldición que me eché encima al joder al wey de estacionamiento y reclamar la almeja y el camarón que según las reglas no escritas de la taquería, estaban de sobra en mis tacos.

Ya doy click para publicar el post, porque otra regla no escrita dice que si la red local lleva 20 minutos consecutivos sin caerse, quiere decir que no debe tardar en caerse por el resto del día, los Wiz Kids de mi oficina no lasceran el trasero de un primate ni con el dorso de la diestra.

Fuen Sin de Bemana!