Nov 142005
 

Históricamente el fuego y su servidor no han sido los mejores amigos, cuando niño era fanático de los “cuetes” (ahora de grande ya no los compro, los cuetes me los pongo) como los que llamabamos “chifladores”, “palomitas” y “martillos”, eran baratos y no me detuve hasta que fueron ilegales y las manos quemadas, también jugaba a quemar galones de plástico que elevábamos del suelo con un palo para ver cómo las gotas del material fundido caían a la tierra como estrellas incandescentes, zumbando en su camino al bombardeo de hormigueros y cuánta cosa se nos atravezara, hasta que se me hizo un hueco en un dedo con plástico hirviendo.

Me gustaba quemar cosas, a todos los niños les gusta quemar cosas, es parte de la magia de descubrir que esa madre quema más chingón de lo que crees, así pues también quemé el comedor completo de la casa de mis abuelos, tal vez allí fue cuando decidí relajarme y optar por un deporte mas estable y apagante como pistolas de agua.

No es por echarle la culpa al fuego, la neta no tiene ningún pedo, el pendejo por quemarse o casi quemar a sus abuelos he sido yo y nada más.

El fuego quema. Y ya!

Siempre que veo a gente que usa el fuego para algun espectáculo me da risa, no me impresiona y nomás estoy esperando el momento en que se quemen el culo o la jeta para que se les quite la mañita y se den cuenta que el fuego ya no impresiona, sólo se ve bonito como cualquier otra cosa y es utilitario, punto; cocina la comida, quema tabaco, quema el pelo de pendejos en fiestas de cumpleaños, calienta el agua para el café, impulsa vehículos, da electricidad, quema flatulencias, los pelos culero de Michael Jackson y se sabe de buena fuente que a los naufragos les hace un parote, bueno eso entre otras cuantas cosas…

Tal la cosa aquí no es redescubrir la naturaleza quemamona del fuego, sino que reflexiono que el fuego está medio sobrevalorado, es correcto asumir su potencial destructivo, eso está bien, es correcto asumirlo como símbolo astral, religioso, espiritual, ritual, pagano, cobrano o como chingados se tome… pero NO para impresionar.

La próxima vez que pase un motociclista por un aro de fuego, que no se proteja ni bañe de gel, ni se llene de vendas mojadas ni nada, si va protegido a quién quiere impresionar si sabe y sabemos que no se va a quemar?, es más peligroso que se de un putazo en la moto, que atraviese (o como chongados se escriba) el puta círculo ardiendo, pero en truzas a ver si es cierto, así sí me impresionaría.

Al que camine sobre fuego, sobre esas piedras incandescentes, aguantese puto no que el fuego te la pela? Hay que decirle, de perdida, que cuente hasta 100 antes de salirse de las brasas, aunque cuente lo más rapido que pueda, se la pela; entonces sí me voy a asombrar.

Al que juega con unas boleas o cuerda con bolas de fuego o al mamoncín que baila con palos con las puntas ardiendo, esos que les gustan mucho bailar en los “Raves” uuuts bien saaaaaaaaaaaaicos… sí, se ve bonito, pero no impresionan, no esperes un “uuuuuuuuhhh que valiente, con fueego!” mas miedo me da que me tumben el vaso de pisto en una pendejada, a la cuerda mejor por qué no le ponen una bola de plomo con picos? a ver si ahora no te da miedo que se te vaya la onda y te golpees un huevo o el cuello… así si me impresiono.

Así, en ese mismo sentido, todo lo demás que se me ponga enfrente con ánimos de impresionarme.

Nov 112005
 

Me encontré estas leyendas para Bumper Stickers:

“DON’T PRAY IN MY SCHOOL, I WON’T THINK IN YOUR CHURCH”

“CHRISTIANITY HAS PAGAN DNA”

“THE ONLY BUSH I TRUST IS MY OWN”

“WELL BEHAVED WOMEN RARELY MAKE HISTORY”

“RELIGION IS FOR PEOPLE AFRAID OF GOING TO HELL. SPIRITUALITY IS FOR PEOPLE WHO HAVE BEEN THERE”

“DYSLEXICS DEVIL WORSHIPPERS SELL THEIR SOULS TO SANTA”

Pasen buen fin de semana, alguien tiene que hacerlo.

Nov 102005
 

He traído una pinche gastritis estos últimos días que siento que me comí unas granadas, pero de mano.

Hoy me tardé diez minutos más en llegar a la oficina; no se qué condiciones astrológicas, climáticas o meramente karmáticas (o Kármicas o como chingados se escriba) concurren esos días en que frente a mí van cinco carros conducidos por un pendejo (un pendejo por carro, wey).

Y no es lo mismo, a todos nos toca un pendejo conduciendo frente a nosotros, que viaja a 10 km por hora en el carril rápido y nos encierra, un pendejo que pisa el freno como epileptico y te tiene nomás adivinando el momento en que le vas a dar un putazo.

No es lo mismo nomás un pendejo cotidiano que a lo mucho en un par de cuadras descartas a la chingada, que te toquen tanto pendejo en “Congaline” cada uno haciendo sus pendejadas; eran cinco pendejos, alcancé a verlos a todos y observarlos brevemente en virtud de que uno a uno fueron sorteados en mi travesía.

Uno, el primero en la línea (de aquí para allá pues), era el tipo de pendejo quese le ve a leguas que nació con el reciéntemente descubierto gen MdV (Manejo de la Verga) que se creía solo existente en el género femenino.

El otro, después de que el primero se metió a un estacionamiento mordiendo guarnición, resultó ser de los pendejos distraidos y son capaces de moler café o jugar Scrabble mientras conducen; a este wey le pitaron dos veces en una cuadra, se estacionó.

El que siguió en la fila del tedio fue el que menos dió lata, un pendejo que hasta me cayó bien, por pendejo.

El cuarto era un pendejo por una simple razón: nunca pudo rebasar al quinto pendejo que era de los pendejos que andan a 5 km/h.

Yo, para no parecer un pendejo más al final de la línea, saqué el periódico y me hice wey.

Nov 072005
 

Volteo a la ventana y veo un cielo gris casi negro del que apenas distingo una nube de colores rojo-naranja, quiero sonreir y no puedo porque mi cuerpo aun no responde totalmente a los elementos de mi alrededor pero no importa, en mi cabeza hay música, esa canción con la que caí tarareándola en la mente, hago “rewind”, ahora miro este cuarto que ya oscureció tan temprano mientras la cortina baila sin cesar y deja pasar esa brisa de Otoño que tanto espero el resto del año, siento un ligero temblor por todo mi cuerpo provocado por el frío que quiere anunciarse pero que muere al momento que caes flotando sobre mi cuerpo semidesnudo, y me dices que me amas con el lenguaje más perfecto por nadie conocido.

Todo eso sucedió en los cinco increibles segundos que viví esta tarde, después de dormir, antes de despertar.

Nov 062005
 

El viernes me emborraché de tal manera y de tan impresionante forma y calidad que al día siguiente la cruda no fue lo único que importó, desde que desperté tuve que soportar una cruda del tamaño del miedo que siento a ser freído vivo y un miedo de abrir mi cartera del tamaño de la misma cruda.

Al final del día la cruda terminó dando paso a un zumbido en “low key” y el miedo de abrir la billetera se finiquitó en un resignado y forzadamente sereno: -YA SABÍA!-