Oct 162006
 


Es un pueblo pequeño, de aproximádamente 15 mil habitantes, es pintoresco, originalmente de pescadores, hace pocas décadas se comenzó a dedicar al turismo en lo que actualmente se ha convertido la actividad principal, lleno de retaurantes y tiendas de souvenirs y dulces típicos.

El pueblo está en el paso entre la Ciudad Capital y la ciudad penamente turística en las costas del pacífico, es visitado por surfers de todo el mundo, y por gente del Estado cuando es época de Mangos, Aguacates y fresas, su clima raramente menos caliente que de otras partes de la región lo hace apropiado para cultivos que en resto del Estado no se pueden dar.

Este pequeño pueblo tiene también otra particularidad curiosa, tiene el record de consumo de alcohol per capita en el Estado y se ha sabido por fuentes especiales dentro de área de estadística del Sector Salud que, ha ganado a niveles nacionales.

También, habiendo recorrido el pueblo completo, travesía dur mucho menos que un pedo en la mano, uno se puede percatar si la idea viene a la mente, que no existe en todo el pueblo un sólo Grupo de Alcohólicos Anónimos, pero dice gente que históricamente grupos de AA han intentado establecerse sin éxito.

En ese pueblo todos se conocen.

Oct 162006
 


En la playa, en la noche…

- oye wey -
- mmmm -
- Te quedaste jetón? -
- Si wey, estoy jetón y ronco con la M -
- Mamón -
- Pos qué chingados quieres, que no ves que estoy relax? -
- No nada, no se te hace que hay mosquitos? -
- Mmmmm, no, que yo sepa no he escuchado el zumbido ni me ha picado ninguno, lo que si hay son un chingo de palomitas -
- Chaaaaaaale -
- Chale qué? -
- Pos hubieramos rentado unas películas! -
- Fumaste antes de venir para acá verdad? -
- Poquito -

Oct 092006
 


Son las 12:15 a.m. en mi reloj, y segúramente en el de un chingo de personas más, no puedo dormir como tantas pinches noches, pero hoy especialmente eso me tiene un poco de mal humor, tal vez porque mañana tengo cosas qué hacer y que, por otros insomnios no he hecho en días anteriores por levantarme a la hora que se me hinchan el huevo izquierdo (seguido inmediátamente del derecho, incluso a veces, viceversa).

Cambiando canales a lo pendejo y de cualquier otra forma negada, me topé con un video en el canal Sony Entertainment Televisión (canal que veo mucho por la comedia snob de Frasier y la comedia nonsense de Seinfeld) que me puso literalmente los pelos de punta; era Jon Secada con su look panochero que adoptan todos los artistas latinos que se van a vivir a “Jubiladolandia” (Miami, Florida), pantalones blancos de manta, sandalias y una camisa abierta más delgada que la sangre de Gasparín el fantasma amigable, pero eso no fue todo aparte de que el video tan piñata bien pudo haber sido hecho con el culo de cualquier individuo, el tipo en cuestión traía el pelo alaciado (o como chingados se escriba), recordé con pena ajena que este pendejo desde que he tenido la desgracia de verlo, ha tenido el pelo chino, como frijoles refritos.

Los hombres, con la excepción de los que son gay (y lo digo con todo mi respeto) y los que se hacen llamar metrosexuales (y lo digo con respeto reservado para estos últimos), tenemos nuestros recursos para vernos “bien” para las viejas, así, con sus limitantes.

Es muy fácil que me entienda machista, pero no se trata de eso este escrito, veamos.

Una mujer, históricamente, se ha adornado para el hombre y para tambien verse mas bella que sus amigas, como fin último, instintivamente animal, tener la capacidad de poder elegir de entre más y mejores hombres. De allí que la mujer desde tiempos inmemorales, recurra al maquillaje y a la modificación de su cuerpo, para embellecerse, para sentirse ella hermosa.

Uno como hombre, tiene pocos recursos, pero los suficientes.

Yo cuando nací tenía el pelo chino, como frijoles refritos, pero más aguados, a toda madre, luego, por azares del detino y una llanta de mi carreola que estaba madreada, fui a dar de cabeza en un escalón de la cocina, mi madre decidió que era buen momento, aprovechando el madrazo y las tantas puntadas en mi cabeza, que me raparan, fue desde entonces que tengo el cabello de la quinta chingada, yo creo que me raparon con a puerta del carro, porque me destinaron a usar gel el resto de mis días.

Sin embargo mi pelo es así y con gel lo acomodo como puedo y trato de que se vea lo más estético según mi gusto, por tener el cabello en el peor punto intermedio entre lacio (o como chingados se escriba) y chino no tengo por qué irme a comprar una plancha o una madre de esas para enchinarlo.

Si me pongo cerdo, hago ejercicio y trago menos pendejadas, si estoy muy pinche ñengo pues visito más seguido al wey que vende hot dogs en la esquina y trago mas pizza, sencillo, eso, proveído el hecho de que me importe claro.

Los hombres, en lugar de maquillaje, nos peinamos como queremos (mientras podemos, snif) y usamos la barba (los que tenemos) para cambiarnos la jeta a como nos plazca, eso es lo más lejos que llegamos en cuanto a cambios de rostro.

Repito que ser hombre no significa que tengas que parecer que te agarró el pantalón la cadena de la bicicleta, sino sólo aplicar sentido común.

A dónde llego con esto? Sepa la chingada, ha de ser este pinche insomnio.

Oct 032006
 


Morra x: – Hola semi! -
Semidiós: – Hey que pedo morra, dónde te metes? -
Morra x: – Es que hubo un ciclo de cine de arte y alternativo super chido we! -
Semidiós: – Uta, mmm, ah si?, yeah, psss, chido -
Morra x: – Ayyy, que de hueva eres eh? no te gustan las películas de Quentin Tarantino we? -
Semidiós: – Del demente sobrevaluado ese? me dan igual, la neta -
Morra x: – O sea que no has visto “Perros de Reserva” we? no manches! -
Semidiós: – Vi “PERRAS DE REVERSA” no me sirve esa? -
Morra x: – Ayyy que mamón eres wee! -
Semidiós: – Pos tú, pinche culturosa -

Oct 022006
 


Paso mil veces por allí, es calle básica para la circulación en esta pequeña ciudad, pero hoy, tal vez con la mente un poco más abierta gracias a los resíduos tóxicos de la fiesta eléctrónica a la que fui anoche, tuve un flashback.

Iba en el carro con un par de amigos, ibamos con rumbo desconocido a las tres de la tarde, y con una ballena helada como antídoto del envenenamiento previo, de pronto dimos vuelta al boulevard, pasamos frente al Centro Deportivo y allí fue cuando vi la torre.

Cuando era yo un mocoso de cinco años, una tarde de Otoño, iba en el carro con mi madre y mi tía, yo en el asiento trasero pensando en que Chabelo no tardaba ya en comenzar a enseñar los nuevos juguetes para Navidad, cuando se detiene en un semáforo y se topa con una amiga en el carro de al lado y le dice que hay un desmadre en el Centro Deportivo, un sujeto se subió y grita desde arriba que se va a lanzar al vacío, nunca entendí eso de “el vacío”, supuse que era la alberca que habían drenado porque tenía una rajadura y estaban gastando mucho en agua para rellenarla cada semana.

Inmediatamente mi madre dió vuelta en U para ir a ver el tan sonado (perdón, alarmante y trágico) acontecimiento, estuvimos en breve en ubicación preferencial.

Aquel sujeto ya no gritaba mucho, se agarraba de la punta del tubo que no se a la fecha si es un pararrayos o para poner una bandera que jamás he visto, me recordaba por forma de agarrarse, a King Kong en el Empire State; amenazaba con lanzarse en cualquier momento, yo esperaba que se le resbalara la mano y cayera por fin en una de esas en que se agachaba de más para insistirle a un espectador muy gordo que se reía de él, de que no era nomás para llamar la atención, que era un hombre triste.

Llegaron los bomberos, dijeron que mientras no se intentara prender fuego el cuate ese, no hacían nada y que, no podían estar perdiendo el tiempo además y que, aunque fuera otoño los trajes era muy calientes, que les llamaran de nuevo si ocurría algo salvo que si lo que querían era que bajara de una vez que con un buen chorro de agua seuramente lo tumbaban.

La Cruz Roja hizo menos ruido que los bomberos, si se bajaba por la escalera no era asunto de ellos sino de sus familiares de meterlo al manicomio, y si escogía brincar al vacío (insistieron en el término “vacío”) segúramente el que debería estar presente es un Ministerio Público y el Forense; se fueron despacito y sin hacer ruido.

La policía no vió crimen que perseguir ni pensaron como solución subir a convencerlo pues apenas había espacio para el suicida, que si alguien subía ya serían un suicida y un pendejo allá arriba, que mejor se iban, pero dejaron claro y fueron enérgicos al hacerlo que si se enteraban del algún delito en el desarrollo del acontecimiento actuarían sin chistar y sin tocamiento de corazón.

Me acabé tres refrescos que estuve comprando en la tiendita de enfrente, mi mamá y mi tía un six que ya traían en una hielera en el carro, transcurrió casi una hora, la gente comenzó a irse, el presunto suicida ya estaba sentado, le estaban sudando mucho las manos y tenía miedo resbalarse del tubo y matarse.

El reclamo combinado de las vejigas de mi madre, mi tía y mia más el aburrimiento al final provocó la retirada.

Ya no supe si finalmente si el tipo se lanzó al vacío o se bajó por donde subió, al pié de la torre estaba su esposa, la estuve viendo mucho tiempo, a Don Suicida no pudo haberle ido bien de ninguna de las dos formas.