Mar 312007
 

Tengo varios meses ya que, a causa de un estrés nunca antes sufrido, traigo la memoria muy volátil a corto plazo y batallo considerable tiempo para recordar información antes fácil de accesar en mi grande cerebro (digo grande porque la cabezota que lo guarda es evidencia irrefutable y me consta que no hace juego dentro).

Sin embargo, a pesar de olvidar nombres de personas conocidas, cumpleaños, y demás cosas importantes, he encontrado muy provechoso el hecho de que tampoco me acuerdo de un chingo de chistes buenísimos.

El provecho viene cuando me acuerdo de la existencia de tal o cual chiste, y lo voy recordando sobre la marcha hasta su conclusión y suelto la carcajada.

Es lo más cercano que se puede estar a contarte un chiste que no te sabías.

 Leave a Reply

(required)

(required)

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

   
© 2011 semidios.net Suffusion theme by Sayontan Sinha