Jul 282008
 

Realmente no hay espectáculio urbano que me divierta más que ver a alguien que es pésimo para estacionar el coche; me matan de risa – y también un poco de pena de esa que no es de uno – los que con espacio de casi el doble del coche, no le atinan, no miden, detienen el tráfico, les pitan, se estresan y cada intento es peor que el anterior; pero necesitan ese espacio y dieron muchas vueltas como para abandonarlo sólo por unos ataques al amor propio y el ridículo público.

Me meo de risa cuando, lo más cercano a quedar estacionado es medio coche de fuera o, en el mejor de los casos, el mejor final es cuando depués de unos 15 minutos, renuncia a la tarea y con la cara enrojecida se marcha a todo gas entre aplausos de los curiosos y porras improvisadas; cuando concluye así ese despliegue de inutilidad estacionística, me cae que lo prefiero sobre ir al cine o muchos otros eventos de entretenimiento.

Jul 252008
 

Hoy soñé que estaba con un grupo de amigos en una tienda, yo tenía mucho rato tratando de decidir qué lentes oscuros comprar, mis amigos ya estaban chingando mucho pero yo no les hacía caso, era menester que para realizar una compra tan importante como lo es la protección de mi bellos – ¿y por qué no? útiles – ojos, me tomara todo el tiempo que considerara necesario.

Uno de mis amigos al borde del fastidio, llamó a su abuela que, según amenazó, tenía un doctorado en torturas medievales; yo lo tiré a loco y seguí checándome lentes al espejo, de pronto sentí un tirón titánico en mi huevo derecho, tan agudo, tan grave, tan intenso, tan increiblemente doloroso que grité hasta casi desmayar.

La abuela había llegado sin hacer ruido y me había aplicado una de las torturas que, según me dijo en el sueño, hacían hablar a mudos.

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He redescubieto, este verano, el uso de sandalias como algo más que calzado de playa y regadera, ni porque soy porteño, supongo que son las secuelas de ser darketo reformado.

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Tengo una semana que cambié de café, ahora vengo a uno en el centro de la ciudad, aquí no se interrumpe la señal de WiFi, está mas grande y con un ambiente más cool, aquí vi a una chica muy hermosa trabajar con su notebook, luego esa noche la vi en un bar con amigos, al retirarse pasó a mi lado, nos reconocimos del café y nos saludamos con solo una sonrisa; horas mas tarde la encontré cenando en una taquería, volvimos a cruzar la mirada apenas, ahi escuché su voz y supe que es argentina. La he visto llegar al café y nos saludamos de lejitos, con sonrisa y “hola”, así nos despedimos, sonrisa y “chau”… y no hago más, porque tengo miedo de acercarme a ella, platicar unos minutos, y enamorarme.

Jul 222008
 

Acabo de casi chocar con una señora joven que conducía un gran coche del año; la nena iba hablando por celular – huelga decir que sin manos libres – sosteniéndolo con el hombro contra su oreja, y con las manos ocupadas haciéndose una trenza.

No recuerdo haber visto ninguna extremidad, apéndice u otra extensión corpórea al mando del volante, tal vez no vi que sus rodillas llevaban el curso del coche, o sus nalgas.

Jul 012008
 
Whiskey corriente, el que sabe a tablón, el fino y el mediocre; vodka de botella de plástico y el que me ha tumbado sin darme cuenta, el absoluto y el de grano de uva, o el infame que una vez me supo a ron porque era vodka mexicano; la cerveza caliente, la plana, la quemada y la que se olvidó en el congelador y volvió trolebús; los rones que nunca me han gustado pero que al final me los he tomado, los buenos, los malos, los regulares y los que valen más caro que los normales ,los que me he tomado con coca cola solamente y me han provocado deseos de muerte al dia siguiente; los tequilas perfumados, amielados, ambar y blancos, por el asco que me han dado y las narcolepsias sufridas por osado; cognaques, brandyses y demás espíritus de la uva santa que de santa sólo se que no existe; Merlots y Cabernets, todo lo que se sirve en la mesa, en la galería aunque sea padre kino, el que mancha la ropa o acompaña un pez muerto y cocinado; tú, cerveza, panalito, botella grande o frasco chiquito, vengas como vengas, hasta en bota o bolsita; te respeto y aprecio, bueno, no sólo yo, el mundo entero.