- Llaves
- Billetera – con dinero -
- Celular
- Chamarra
- Encendedor
- Cigarros
- Coche estacionado afuera de mi casa
Todo en orden, ahora a seguir en cama sobreviviendo la cruda.
Todo en orden, ahora a seguir en cama sobreviviendo la cruda.
Un señor compañero de trabajo estornuda demasiado, exageradamente alto y fuerte, tanto que aunque esté alejado un par de metros de mi, me deja con el tímpano (o el oído, para el caso) con un zumbido leve.
Ya le he pedido que haga lo posible por avisarme cuando vaya a echar un estornudo porque realmente es muy molesto, además que el alarido gutural que le sale sirve para sacarr susto igualmente.
En fin, se ofendió un poco, pero realmente, aunque un estornudo sea involuntario, en el sentido práctico, es como si este cabrón, sin avisar, gritara cualquier otra cosa, “AJÚA”, “ÉPALE”, “PUTO”, “TAZA”, “AY” “TROMPO” o así.
Es chilango, bajito, tiene la voz muy alta y está igualito a Mr. Magoo, y fuera de todo eso es buena persona.
Tuve una novia que se aguantaba los estornudos, o no se como decirlo, pero cuando le venía uno, apretaba la boca, cerraba la nariz, supongo que también apretaba el culo porque también sale aire por ahí, y de pronto se escuchaba un entresacado o entrecortado *puck* y no pasaba a mayores.
Una vez quise aguantar un estornudo y me llené de mocos, las manos, la camisa, la computadora no se, tenía un poco de resfriado tal vez.
Todos ya se están yendo de la oficina… no, acabo de darme cuenta que no hay nadie en mi piso, estoy solo, no lo he notado por tener los auriculares y estar escribiendo este post, luego dicen que aquí espantan, quesque que se aparece un funcionario público honrado.
Vengo regresando a la oficina, me tomé 15 minutos para ir a la fonda que está a la vuelta de la cuadra y comer algo rápido.
Estaba el establecimiento solo, sólo dos señoras en la barra que ocupaban -casi- dos banquitos por culo. A pesar de las dimensiones de ambos traseros juntos, la barra ofrecía todavía espacio para mí, claro, echado hacia un extremo.
Fue ahi donde pedí la orden, siempre me gusta comer en la barra pues siento que pierdo menos tiempo en lo que me sirven y alcanzan los artilugios para aderezar mis alimentos.
Resultó que las dos señoras gordas – e increbílemente gritonas – eran madre e hija, luego supe solemente porque una le dijo a la otra “amá”, porque de tamaño y todo eran un par de gotas de agua.
Hasta ahí, realmente cada quien su culo un papalote, pero el pedo comenzó cuando a la hija, inmediatamente a mi lado, comenzó a “cotorrear” y gritar con su voz punzante y chillante; literalmente me estaba gritando en la oreja.
Esperé solamente a que me entregaran los tacos, los preparé y me levante para sentarme en una mesa alejada detrás de ellas. La pinche vieja me voltea a ver y …
Vieja aguada: – ¿Qué, te moleso o qué?
Semidios: – La verdad sí, habla usted muy fuerte!
Vieja aguada: – Pues yo hablo o grito como quiero fíjate y BLA BLA BLA.
Semidiós: – Mire, eso yo lo entiendo, por eso no le dije nada, y mejor me cambié de lugar, para comer agusto y no escucharla.
Vieja aguada: – PUES FÍJATE MI REY QUE ME VALE MADRE Y …-
Interrumpió la dueña de la fonda.
Dueña: – Oye tu <aquí va el nombre de la vieja aguada> ya deja de estar molestando al señor y de estar gritando, lo estabas molestando y mejor se cambio de lugar para dejarte en paz y tu estas chingando, paga y vete.
Vieja aguada: – Ay si, ay si, cuánto te debo?
~silencio~
Y me pude comer mis pinches tacos agusto, medio fríos, pero agusto.
De por sí tengo problemas para despertar, ahora que he cambiado de móvil no hallo el sonido de alarma que me despierte en lugar de estimular el sueño que, para ese momento de la mañana, es cuando más encarrerado lo tengo.
Hoy, eran las 8:00 a.m. y la puta alarma no paraba de sonar, la cosa es que no lo notaba porque se me ocurrió poner una alarma muy sinfónica y, a pesar de que siempre me había logrado despertar con mediocres resultados, hoy no fue así.
Estaba soñando que dirigía una orquesta bien a toda madre, me desperté hasta que algo pasó en el sueño, acabo la rola, o alguien del público me tiró un tomate, eso ya no lo recuerdo.
Hoy tengo que llamar al banco, a ese numero con treinta submenús y atiborrado de grabaciones y humanos a quienes he encontrado en su mayoría peor que las grabaciones, por insensatos (o como chingados se escriba) e incapaces de razonar más allá que…. bueno… me estoy proyectando.
Tengo que llamar al banco para pedirle que por favor me den los números de cuenta para comenzar a pagarle lo que le debo.
Este sujeto esta pirado… El mesías el chip
Son las 10:23a.m. hemos poco a poco llegado todos los de la oficina, hoy claro, hubo la franquicia de llegar tarde y crudo, pero sí, llegar.
Estoy bebiendo mi primer café, me he bañado con agua para pelar gallinas, me enjabone y enjuagué unas tres veces dos de ellas con estropajazo, doble shampoo, me lavé los dientes como 5 minutos, enjuague bucal al meterme a bañar, y antes de salir de casa, desodorante, loción (poca, eso sí, apenas lo justo)… y sigo oliendo a alfombra de disco ochentera.
Pero bueno, todos aquí venimos llegando oliendo a lo mismo, como dice el dicho, “el cuetero no huele la pólvora”.
Felices posadas, fiestas, y todo eso que es así, banda.
~camino a la farmacia por unas pastillas de lo que sea~

sueño
Hoy es día de la posada/comida/peda de la oficina. La gente anda con el ánimo de no hacer nada y con justa razón, hacer nada es una cosa de lujo.
En lo que me acostumbro al frío que apenas viene llegando formalmente a la ciudad, tengo que soportar despertar a las 6 de la mañana con ganas de ir a mear, me levanto apendejado claramente y con los calcetines a medio salir me los ando pisando.
Regreso a la cama con sólo un calcetín puesto. La cosa es que tengo que acostumbrarme al frío pues no me gusta cubrirme con más que la sábana y la cobija o edredón o como se le llame a lo que habitualmente cubre la cama.
Con tanta tela pesada sobre mi, luego siento como encerrado y si estoy boca arriba el peso sobre los dedos de mis pies me incomoda, qué desmadre.
Aunque realmente, lo que necesito es un calefactor, porque para cuando ya no me despierto para mear a las seis de la mañana es porque ya son las ocho y media.
Y también es Julio.
Bienvenidos todos a la nueva versión del mi weblog, no hay mucho “por qué”, nomás como que ya se merecía un cambio decente. Realmente será lo mismo con otro cascarón más navegable y estético, agradezco infinitamente al director general de produccion: Mandariino, que se ha aventado buen rato haciendome el paro con tantas cosas en el rediseño del templete, meterle chingaderitas en la colucna y etc…, también a mi carnal Beam tambien por asesorar en algunos detalles al igual que el señor Agustín Fest por pasarme igual informacion para la operatividad de este sitio.
No menos importantes en todo este proceso han sido Salvador Leal quien trabajó conmigo en la producción ejecutiva, y por supuesto el carnal Tonchi que fue el proveedor de los blogs de prueba y de un buen deal en el hosting.
A todos los que han opinado, gracias, ay, que rebonito siento, snif
En fin, este no es realmente el post inaugural, aún le faltan detalles al templete y todo eso que es así, pero ya iré posteando preinauguralmente.
Que tengan todos un gran comienzo de semana