Nov 272009
 

A veces no se, creeo que creen que creo que no, pero no saben que yo creo que sí, y que al final estoy en lo correcto, justo como lo creí.

Nov 202009
 

Ella estaba sentada frente al mar, se notaba que tenía frio, se abrazaba a sí misma amarrándose al mismo tiempo los brazos en su bufanda de lana blanca. Su cabello, un poco en el aire, otro poco sobre su rostro, sus hombros.

Llegué desde la acera y bajé a la playa, sentada justo donde comienza la inclinación donde las olas más fuertes alcanzan la arena, miraba al infinito, como ida, como muerta esperando que le cierren los ojos con la palma de la mano, como en las películas.

Me senté a su lado, no la había visto nunca y su rostro sin embargo me era tan familiar, volteé la mirada al mar, repasando el panorama, el aire y las gaviotas, los barcos y pequeños botes cerca y lejos, las oscuras nubes de la tempranera tarde que dejaban caer un rocío muy fino y frío – moja tontos, decía mi abuelo – que calaba los huesos; – si había modo de recordar un buen invierno en la costa, era con estas lluvias que duran semanas y enfrían el alma – pensé mientras trataba de saber qué cosas tan tristes pasaban por esa desconocida que había abordado por… quizá por la misma causa que yo he venido a esta playa, tal vez por la necesidad de hacer exactamente lo mismo que ella, sentarme a ver lejos, en silencio. Y yo allí estaba, interrumpiendolola en  su pensar, su ver, su contemplar. Es tan hermoso ver al horizonte e imaginar lo vasto del mar y la soledad de las islas en el medio del oceano.

Entonces estaba allí sentado a su lado, pretendió no notar mi presencia y tuve que hacerlo obvio  -más -

- Hola

Se liberó una mano de la bufanda para recogerse el pelo cubriendo sus ojos, voltea a mí

- Hola

- Suena tonto pero… ¿Qué haces aquí sola?

- Te podría preguntar lo mismo, pero eres hombre y para responder sólo puedes decir algo clásico como que te gusta filosofar y meditar frente al mar y ya; pero yo, yo vine aquí porque me gusta mucho este rincón de la playa, me gusta sentir este frío esta tarde, me recuerda un lugar y un sentimiento.

- Ves, tu también eres filósofa.

- Los filósofos buscan respuestas, yo no busco nada, si te has sentado aquí a mi lado con intenciones que ignoro, tan siquiera presta atención a lo que te respondo, no?

- Disculpa tienes razón entiendo, entiendo.

Soltó una ligerísima sonrisa mientras agachaba la cabeza a sus brazos cruzados meneandola de un lado para otro en un “No” condescendiente.

Saqué mis cigarrillos y le brindé uno, lo aceptó con gusto, se me ocurrió graciosamente que parte de su tristeza era que se moría por fumar y había dejado sus cigarrillos en casa.

Fumamos, los dos en silencio, ella terminó rápido y apago la colilla en la suela de su zapato y me la regresó apagada

- ¿Podrías llevártela y dejarla en un cesto de basura, o quedártela de recuerdo?

Sonrió de nuevo pero ahora dejó ver sus dientes, y se hicieron un par de hoyuelos en sus mejillas y sus ojos miraron fíjamente a los míos, profundos con todo el azul de todo el mar, fue un instante que se quemó en mi cabeza para siempre.

Se apoyó en mi hombro para ponerse de pie, se sacudió el trasero con infantil gracias, camino y se paró frente a mi dando la espalda al mar.

Levanté la vista para alcanzar su cara siguiéndo su cuerpo desde sus pies;  esa mirada con esos ojos que se hacen chiquitos. Se acomodó la bufanda y metió sus manos en las mangas de su sweater y cruzó sus brazos frótandose, de seguro le pasó un escalofrió, yo también resistía un poco el efecto de la llovizna, evitaba sonar los dientes.

- ¿Me regalas otro cigarro?

Abrí la cajetilla,  dejé que ella lo tomara, se lo encendí.

- Gracias, ahora yo me quedo con éste de recuerdo tuyo.

- ¿Recuerdo? ¿Tú me quieres recordar que he venido a interrumpir tu soledad y creo que hasta es por eso que ya te vas?

Sólto una carcajada, corta y bajita, se agachó y me besó.

- Es tan lindo que no estés teniendo idea de lo contenta que me ha puesto que hayas llegado a interrumpir mi soledad. Chau, si tú te acuerdas de mí, entonces nos veremos pronto.

Se dio la vuelta y se fue, no la seguí, hasta ahora no se por qué no lo hice pero algo me dice que ella no lo hubeira permitido.

Recuerdo  su bufanda esponjosa larga, de lana blanca, sus ojos mirándome entre su cabello castaño y sus delgados dedos asomándose de las mangas de su sweater vino de cuello cuello en “V”, y el color de sus labios en la colilla del cigarro, claro que me acuerdo de ella. No la he olvidado, y no la he vuelto a ver.

-

Nov 162009
 

Cuando busco alguna cosa y después de un rato resulta que la encuentro justo a un lado de mí y me dicen – Si hubiera sido un león te come – se me hace un dicho bien pendejo, es obvio que si fuera un pinche león o una mamba africana o un cocordilo me carga la madre.

Uno tiene cohesión neuronal para no decirle a alguien que si aquel pichón hubiera cagado un piano su coche se hubiera ido a la mierda.

Nov 152009
 

Diario Incendio (Post del 12/mayo/2008)

El día de hoy a las 10:30 de la mañana se registró un gran incendio en la escuela primaria Miguel Hidalgo y Costilla, afortunadamente la mitad del alumnado se encontraba asistiendo a un evento en el Palacio de Gobierno por lo que sólo se registraron quemaduras de cuarto, quinto y sexto grado.

Nov 112009
 

Para mí, que gozo de plenas facultades mentales y una sensatez que da miedo -bueno, no da miedo, pero a veces pone a pensar al insensato-  un PARO NACIONAL sería que todos los mexicanos depositaran un varo a mi cuenta sin hacer preguntas.

Eso sí es un paro.

Nov 102009
 

Aquí estoy parado, viendo el ahora gran terreno vació que antes cargaba a cuestas aquella gran fábrica; ahora ya no hay nada, ahora mi vista va desde la punta de mis zapatos hasta aquel pino  justo en la falda de la loma antes de que el arroyo de vuelta y se pierda en el resto del bosque.

La personas pasan por aquí, viejos y señores, como yo, y no pueden hacer que la memoria traiga el momento en que el gran edificio se desintegró, todos esos instantes de autodestrucción que terminaron en tierra plana tupida de piedras hechas por el hombre, de cemento y adobe.

Don Rogelio, el de los abarrotes de dos esquinas atrás, decía en conversaciones nocturnas de antaño, cuando se tocaba el tema de la vieja fábrica, que se había extinguido igual que un hombre sin el amor de una mujer.

- Primero muere por dentro, se pudre, y cuando ya no quedan más entrañas por sacrificar, los huesos en piel se van al aire y a la tierra, vueltos polvo, y desaparece sin despertar ni a un perro.

Nov 022009
 

Para los que siguen en el trip de verlo cuando nació el post: CLICK AQUÍ

Si hoy fuera una película y fuera mía:Abriría los ojos, boca arriba, en la pared de la cabecera hay una ventana alta y pequeña que deja ver el cielo nublado del medio día, está abierta y entra un poco de la llovizna.

Busco el reloj con la vista aún borrosa, no está, se cayó el suelo seguramente anoche cuando a tumbos me lancé a la cama golpeando con el buró, lo que explica el morete en el hombro.

A mi lado derecho hay evidencia de qué alguien durmió conmigo, veo al suelo del otro lado de la cama y están unas panties de algodón color blanco estampado con minúsculos corazones rojos y rosas y con un pequeño lazo, a través de la puerta alcanzo a ver una bolso negro y unas gafas.

Suena el agua en la regadera, es ella, ya recordé quién es.

En la grabadora hay tres recados:
1.- Mi socio que no sabe dónde chingados estoy y lo dejé sólo con la reunión de las 12:00 pm, que me va a agarrar a putazos si perdemos el cliente y me recuerda que a las 9:00 de la noche tenemos pedota con unas nenas que conocimos el sabado que si no voy ahí si me atropella donde me vea.

2.- Una chica con acento argentino pero voz desconocida y sonando muy de confianza me dice que no le he pasado “los datos” que acordé enviarle, que no sea “malito” que luego compensa el favor dejándome un beso grande.

3.- El administrador del edificio recordándome que aunque sea penthouse, el inquilino de abajo escucha el desmadre sobre todo cuando lo hago en mi habitación, que ya se quejó de nuevo. Me aclara que el inquilino de abajo le caga la madre y que por él yo siga haciendo desmadre que fin de cuentas ni paga a tiempo y es un hijoeputa, a ver si con eso se va a la verga, que nomás me avisa para que esté al tanto y que para la otra ponga la música más alto, que a él también le late Ministry de todos modos.

Me volteo para ir a la cocina y me madreo el dedo chiquito del pie, llego a encender la cafetera como jugando “brinca la tablita”

“Brincando la tablita” y sobándome el dedo estoy sirviendo café, derramo café en el piso, me descuido y me quemo queriendo limpiar, bajo el pie y piso el charco de café, resbalo hacia atrás, trastabillo sin control, jalo el mantel del desayunador, tumbo el tostador, caen cuchillos, cucharones y de un manotazo vuelan de la nevera imanes de bob espoja, frutas y menúes de pizzerías.

Caigo inevitablemente, hacia atrás, viendo al techo, golpeando con la nuca en la esquina de la pecera del pasillo.

Siento dolor agudo y se me borra la vista de nuevo, como regresando a dormir, grito su nombre y no me contesta.

~ las viejas y sus baños eternos, uno en diez minutos está listo, en diez minutos uno ya cagó,
ya se metió a la regadera…. shampoo jabón y todo ~

Trato de gritar por su ayuda de nuevo pero ya no me sale la voz.

Muero en un charco de sangre… agua y peces tropicales.

En la regadera el agua ya no sale caliente, y la chica ni siquiera alcanzó a mojarse, resbaló descalza con crema after shave que derramé sin darme cuenta al pie del lavabo; tumbó la repisa y arrancó la cortina tratando de detener su caída pero sólo se detuvo cuando con su nuca golpeó el gancho de acero para colgar las toallas.

Muere en un charco de sangre… after shave y cepillos de dientes.