Mar 122010
 

Me desperté en un coche enfrente de la oficina, era un coche blanco, inglés, pequeño parecido a los Mini, pero era otro, el volante en la derecha me hizo intuir que mi oficina ahora estaba en alguna parte del Reino Unido, Londres quizá, no supe bien estaba atontado aún pues recién despertaba.

Me levanté de la cama dentro del coche, abri la ventana (una ventana normal de casa) y entró Paty Manterola como entre volando y nadando como pez pescado, llegó en bikini plateado bien chiquito (y chiquitita) y me dijo que le diera besitos en el ombligo porque se sentía mal.

Recuerdo la textura de su piel, creo que luego le besé las nalgas, no recuerdo, pero era la textura de un duraznito y así.

De pronto estoy caminando en la acera rumbo a un depa donde no se quién vive, en éste hay un león, muchas habitaciones, dos baños y una sola televisión a la que le sirve el control remoto, con las demás televisiones entendí que debe uno acercarse a ellas y estar parado como idiota picándole los botones para encontrar algo bueno entre miles de canales. Ese depa era un caos, pero tenía que estar allí junto con una parvada de perfectos desconocidos, y un león bravísimo.

Corría por mi vida cerrando puertas tras de mí porque el puto león olió mi nueva loción que había comprado, “olor bistec” leía semejante bote de un galón; en un último portazo me deshice del felino mastodontal al dejarlo afuera del baño. Fue cuando escapé por la pequeña ventana del baño cortándome con sus orillas de aluminio rasgándome la camiseta y los calzones (en ese punto el pinche león me había arrancado hasta los calcetines).

Caí en el lobby de un hotel dónde (según me dijeron dos amigos que allí encontré) yo estaba hospedado y no me encontraban desde hacía un par de días, estaba extraviado y sospechaban ya cosas muy raras. Les platiqué lo del depa y uno de ellos me dice que si estuve dormido dentro de ese coche es porque todo fue un sueño y todos estábamos dormidos. Yo dije ok.

Paty (sí, la Manterola que por cierto se veía espectacular) llegó corriendo a pedirme más besos en su ombligo, le dije que si no me dejaba darle un par de nalgadas no había besos; me dijo “sí” yo dije “ok”; hubo besos y nalgadas, ya hacían falta, así lo sentí en el sueño.

Justo antes de escuchar el ultimo ~slap~ de la nalgada a “La Paty” abrí los ojos con lo que ahora miraba a la lontananza desde un jet que viajaba a la Ciudad de México; he volteado a mi izquierda (siempre pido ventanilla derecha, no se por qué, hasta en sueños por lo que reflexiono ahora) y allí están mis dos cuates, los saludo y no saben darme razón del paradero del bombón que nalgueaba segundos atrás, ya no supe más de ella.

A través de la ventana del aeroplano se podía ya percibir a la distancia la mancha urbana de la gran capital, quise tomar fotos según la majestuosa escenografía de concreto se acercaba (o nos acercábamos a ella), las fotos no salían bien, ni el color, ni nada, salían cosas que no eran ni serían.

Mi amigo volteó a mi, me tocó el hombro y me dijo que me tranquilizara; que eso pasa a todos cuando se va bajando a la tierra.

Entonces desperté.

En la tierra, como siempre.

Jan 152010
 

Muchas relaciones duran mucho tiempo más del que debieron durar sólo por la falta de valor para tocar el incómodo tema del “hasta aquí”.

Una apocalipsis privada con su mini holocausto zombie.

Dec 082009
 

Si algún día, por una causa que no puedo concebir pero que llegara a darse, quisiera quitarme la vida (suicidarme, pues) me lanzaría desde el punto más alto de un gran edificio, disfrazado de un super héore que no vuele.

Lástima que al final no podré ver la cara de la gente al ver a un tipo hecho mierda en la acera disfrazado de Acuamán.

Sería como una triple perdida de sentido.

¿Se quería suicidar o estaba loco y quería volar y pero … acuamán?

Nov 162009
 

Cuando busco alguna cosa y después de un rato resulta que la encuentro justo a un lado de mí y me dicen – Si hubiera sido un león te come – se me hace un dicho bien pendejo, es obvio que si fuera un pinche león o una mamba africana o un cocordilo me carga la madre.

Uno tiene cohesión neuronal para no decirle a alguien que si aquel pichón hubiera cagado un piano su coche se hubiera ido a la mierda.

Sep 302009
 

Puede ser que tú estés mal, puede que no;  puede ocurrir que sea yo quien está mal; y luego podemos estar totalmente mal, es decir, tu y yo, mal.

O estar mal a medias, en partes iguales, lo cual veo conveniente para ambos, no por mediocres, sino por encontrar un equilibrio entre el “tu y yo”.

Por el bien de todas las pizzas que vamos a comer, películas que vamos a escoger, fiestas a las que vamos a ir y posiciones que vamos a usar.