Me siento mucho mejor de mi panza, el día de ayer que me fui a casa a descansar eso hice, tirar la flojera y disfrutar del resto del día que estuvo especialmente fresco, estuve tanto alargatado en cama que cuando pasó el dolor en mi estómago tuve que encargarme del de mi espalda, creo que ya es tiempo de cambiar de colchón que, de ortopédico creo que ya no le queda mas que lo pédico, lo he rotado tantas veces que nomás me falta ponerlo de canto y dormir sobre él como Snoopy.
Ni lecho de rosas, mucho menos de laureles.
El día en la oficina está muy relajado, he hecho lo que estaba pendiente de ayer, lo de hoy ya lo pasé a la charola de pendientes de mañana, así pasa cuando trabajas bajo protesta, si había pocos con la camiseta de la oficina bien puesta, yo era uno de esos. Creo que simplemente he dejado a un lado la preocupación del trabajo, ahora me preocupo (en la justa medida) de lo que sigue.
La preocupación es como el ajo, da sabor pero si te pasas apesta.
Estoy viendo los cuartos de final del Roland Garros, Federer vs Monfils; me hubiera gustado aprender a jugar Tenis desde pequeño (sigo sin aprender), es un partido que ya es predecible pero está muy interesante, Roger Federer ganará y se enfrentará en semi-finales contra Novak Djokovic, un cabrón que está a punto de romper el record de mayor partidos invicto. A ver si por estar escribiendo esto aquí no pierde Federer y Djokovic vale madres con el record, así soy yo, nomás le echo porras a algo y es como si lo tomara de la mano y lo encaminara directito a chingar a su madre.
Tu tocas la guitarra, yo toco madera.
Federer acaba de perder un juego, comenzó de pronto a jugar mal y el contrincante francés a acertar todos sus shots. No mamen.
Voy a recoger mi cheque y pasar al banco a cobrar, a ver si en el camino le echo porras a alguien que me caiga gordo.
Hoy es martes, estos días no me gustan mucho porque son como indecisos, inciertos, el martes puedes hacer cualquier cosa y nada se siente oficial, al martes le puedes poner todo pero nada le queda bien, el martes es como un tipo mega gordo que tiene que mandar hacer su ropa, ésta le quedará, pero verse bien es algo de olvidarse.
Si tuviera dinero me compraría un barco y le llamaría “Martes”, no lo usaría nunca.
Dan las 11 de la mañana, a ver qué ocurre en lo que resta del día.
*Actualización 11:44 am : Roger Federer ganó el partido.
