Anoche fue una noche muy mala, algo sucedió a la hora del “lonche” que comí algo que no estaba en las mejores condiciones, me pasé el resto de la tarde y noche sufriendo con dolores intensos en el estómago, algo activó mi gastritis a niveles que hacía mucho no experimentaba, cuando no estaba vomitando estaba en cama en posición fetal.
Mis pesadilllas pudieron intensificarse si hubieran aparecido unas quesadillas.
Tuve mal dormir, me soñé triste, lleno de dolor y solo, la solución (supongo que en mi sueño) era encontrar una partícula diminuta, escurridiza, de la que dependía mi felicidad, sentirme bien, a lo lejos tenía una pantalla de plasma que, como en una sofisticada tienda de electrónica, mostraba todo lo bonito que sería mi vida, si lograba encontrarla. Estaba lejos, y no sabía qué era, cómo se sentía.
Mi Bosón de Higgs …
~cortinilla de paso de tiempo~
Ya no es Martes cuando dejé este texto como “draft”, ni siquiera miércoles, es Viernes y hoy es mi primer día oficialmente desempleado, la sensación es extraña pero no es la primera vez que me ocurre, como a todos, es cuestión de mirar para enfrente, ampliar la visión y economizar recursos en tanto las circunstancias se ponen en modo amable.
La verdad es que me siento bien, vienen cosas interesantes, buenas, quizá complejas, pero de eso pido mi limosna.
Esta mañana me dediqué a despertar tarde, hoy sí se la hice a Cartucho y no me levanté cuando a las 7:00 AM fue a pararse al lado de mi cara a maullar para despertarme, que sí lo logró pero no me moví ni nada, se desesperó tanto que comenzó a ponerme la patita en el cachete, le hice un “boo!” cuando se acercaba a olerme (quizá para averiguar si no estaba muerto) pegó el brinco al aire y lo caché, Cartucho se durmió otro par de horas a mi lado ya tranquilo que su amo es simplemente un huevón.
Ahora me daré un regaderazo, aún voy a la oficina, pero a bajar música, tomar café y platicar con mis excompañeros, eliminar información personal (que es casi nada) de la cmputadora y entregarle lo demas a Chayito, mi jefa inmediata que, lo habia dicho antes, merece todo mi respeto y cariño.
Cartucho está ahora conmigo en el patio, jodiendo por atención, ha de sentirse extraño por no recordarme en el jardín por las mañanas, con taza de café, computadora y música.
Ahora mira hormigas muy de cerca, como platicando en secreto.
Y yo me tengo que mover de aquí, muy lejos, acercarme.