Jul 172009
 

Mi ritual matutino-oficinístico comienza oficialmente cuando me estaciono, salgo del coche con mi maletín y pongo cara solemnede profesionista responsable, entro a la oficina para pasar a poner la yema del pulgar derecho en el checador super sofisticado que te dice según sea el caso – Intente de nuevo por favor – ó – Acceso correcto –

Luego saludo a  los compañeros de la planta baja que no son muchos y algunos afortunadamente son pintorescos, subo por las escaleras que parecen de cine ochentero para llegar a mi escritorio donde instalo la lap le pongo el cable de seguridad, audífonos, mouse, usb para la blackberry y cable de energía; uso cable de seguridad porque uso una netbook de 8 pulgadas, en la oficina se atiende gente  en general, y debo decir que de vez en cuando entran personas con una muy mala concepción de lo que es un bien ajeno, este netbook con suma facilidad lo pueden tomar con una mano y escondérselo entre los huevos sin problemas.

Luego salgo por mi café a con el español que tiene un puesto de copias y chingaderas (además de café), diez pesos un buen vasote de café de grano, small talk un par de minutos y de vuelta a la oficina.

Hoy es viernes casual, en mi oficina no se distingue nunca del resto de los días porque se visten o con uniforme, o con las patas.

En la oficina del edificio de al lado el recepcionista ha decidido honrar su viernes casual con la camiseta de las chivas.

Hay niveles, es todo lo que puedo hoy decir.

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Vivo tan cerca de la oficina que autenticamente llegar tarde es una tarea difícil, siempre creen que cuando lo hago es nomás por hinchar pelotas.

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Qué todos tengan un increible y estrambótico fin de semana.

May 082009
 

Anoche, que me despedí de Twitter y del messenger, fui directo al bar pero me detuve en la gasolinera para conseguir mi disfraz para la fiesta del sábado, así es, de vendedor de gasolina, llegué con el señor que ya había detectado que nos quedan las mismas piezas y le pregunte si me rentaba uno de sus uniformes (camisa y panalón color verde pemex con parches y todo eso que es así), don gasolino me dice que tiene algo mejor para disfraz, efectivamente, ¡un overol de gasolinero! y que no me lo renta, que me lo vende en $150 devaluados pesos (yo pensaba pagar eso nomás porque me lo prestaran un par de días) precio al que accedí con satisfacción, y listo, hoy iré a recogerlo a la hora que entra a turno don Pemexín y ya tengo mi disfraz el que aderezaré con una franela roja colgand de mi bolsillo trasero, una gorra con la visera para atrás, unas workboots (que allí si tiraré fashion porque llevo mis Doc’s, ni modo, primero la comodidad en los pies, que es fiesta larga y necesitaré los pies para todo eso del equilibrio y bla bla bla) y un fajo de billetes del banco de la alegría doblados por el medio.

Dicen los expertos en fiestas de disfraces que necesitas24 horas completas antes del día de la fiesta para pensar en el disfraz ideal, ponderar opciones y viabilidad de las mismas.

El año pasado quería ir disfrazado de lo mismo, y por más que planeé me faltó tiemo para conseguirlo, hasta fui “El Uniforme” a comprar uno y ya estaba cerrado, un desmadre.

Ya todo desmoralizado y con el alma en el piso, recordé que tengo una camiseta de Superman; sólo necesitaba conseguir en algún lado unas trucitas rojas y listo, la capa la hice con una toalla roja que compré en el super, la sujeté con dos pinzas de tendedero… fue un hit… esta vez no será un hit, pero podré entrar a pasarla bomba con mis carnales y demás gente agradable.

franjasuperman

En otras noticias, anoche, después de resolver el asunto del disfraz, que me he puesto la pata izquierda sobre un puto tornillo tahueloso que estaba de cabeza en la banqueta, traía unas sandalias surferas mas gastadas que la esperanza de un gobierno honesto así que la punta del tornillo tipo broca de taladro entró como pedro por su casa (tengo sentidos encontrados sobre el uso de esa frase tan popular) en el meritito centro de mi talón, entro completo y me dolió hasta la chingada, me senté en la guarnición (no, no me senté en unas papas a la francesa ni en una lehugita romana con aderezo sino en la de la banqueta) y me quité el tornillo del talón y la suela consecuentemente, sangré dos tres, entre el bar y pedí alcohol, y me lo tomé.

Pasen todos un estrambótico fin de semana.

Con simpatía, Semidiós.

Apr 132009
 

La semana santa comprueba la inestabilidad, lo efímero del dinero; se demuestra que una misma cantidad de se va igual de en chinga en quince días, que en cuatro.

Y dadas las adecuadas (y por demás ojetes) circunstancias, el dinero puede durar poquito menos que un pedo en la mano.

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No tengo idea de cómo comenzar el día de oficina, se que hay dos cosas por hacer, una no se si se pueda hoy y la otra no la quiero hacer.

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A veces me pregunto si algún día me llenaré realmente de odio y flipe agarrando a balazos a cuanto imbécil se me atraviese.

Nah :D

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Tengo hambre

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Soñé que me ponía una borrachera con Sambuca, que asco, desperté hasta con el aroma y gusto a anís en la boca, que bizarro.

Hace ya algunos años, mientras iba en el coche, de pronto recordé a Gabriela, una chica increible, pensé en ella con tal profundidad que, como si hubiera pasado al lado de un demostrador de perfumes, la escencia que ella usaba, el aroma que me encantaba en ella, entro por mi nariz (o eso sentí), tan sutil pero tan claro a mi gusto, y era su aroma como si acabara de abrazarme y fuera ese dejo aromático de la retirada en la piel y la ropa lo que estuviera percibiendo.

Casi suelto una lágrima.

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Me gusta pensar en ella sin hacer caso a las correctas razones que debiera tener para dejar de hacerlo.

Apr 022009
 

El 95% de las mañanas que vengo a la oficina me estaciono sobre la misma cuadra a la vuelta de ésta.

Es una calle agradable, esa calle y yo tenemos amistad de casi siete años acumulados desde que trabajé de asesor jurídico en otra oficina también “a la vuelta”.

Independientemente de lo anterior, en estas épocas en que las mañanas van de frías a heladas, la mini caminata del coche a la oficina es muy placentera, puedo caminar por el medio de la calle y casi nunca pasa un coche que me obligue a “orillarme a la orilla”.

En la esquina, antes de dar vuelta hacía mi oficina, está una ferretería grande, por el lado del que vengo caminando tienen la puerta al almacen y de carga y descarga todo el tiempo abierta. Siempre están unos cinco cuates chambeando y cotorreando, a veces una chica está con ellos que ha de ser la de facturación o administración de almacén o algo así.

Allí están todas las mañanas ya muy activos y siempre de buen humor y payaseando.

Hoy que pasaba frente a la bodega de la ferretería, caminando por la acera de enfrente, de pronto escuché un desmadre de ruidos, y de pronto cristales al parecer gigantes cayerón al suelo en un estruendo relleno de agudísimos “crish-crashes”. Me tuve que llevar las manos a los oídos, hubo un medio segundo que fue insoportable.

Luego de pronto el desmadre se calló y el contraste del ruido al sonido de la calle dió la impresión de silencio sepulcral, justo antes de que una voz desde dentro del almacen, seguramente el culpable de semejante alboroto y quebradero de vidrios, tuvo a bien dar un aviso de seguridad que no tiene par:

- ¡OK OK OK, QUE NADIE CAMINE DESCALZO EN EL ALMACÉN!

Mar 232009
 

Vengo de zamparme unos tacos de carne asada con queso en la fonda de La Doña Chela; me he estacionado en uno de los bancos de la barra derecha según ves la fonda desde media calle y ordené los dichosos tacos…

*siempre me interrumpen con algo en esta oficina, ahora el jefe nos llamó para una reunion espress para los pormenores y demás detalles de la reunion del miércoles*

Una reunión previa  para poder reunirnos con éxito la próxima vez

*Ya iba a escribir y me han interrumpido de nuevo, no se puede, bueno sí, pero cómo chingan, en fin, prosigo*

Luego ha llegado a la barra una señora con su hija, ella con cara de burócrata secretarial de por las oficina cercanas y la otra ella, una niña de finales de secundaria con frenos en la mazorca y cara simpática como su mamá, las dos igualitas, pero a un guante de jardinero.

En fin, la cosa es que a esta señora que tiene influencias en la fonda le han ofrecido el menu secreto con pechugas rellenas a la cordon bleu y demás platillos con nombres más nice y estrambóticos.

Me comí mis dos tacos bien sabrosos, lo único que no me gustó esta vez es que el pintaba mas un escupitajo que el “aguamole” que me dieron, odio el guacamole sobrehidratado (aguado, pues), qué textura más desagradable.

Mañana pido una pechuga rellena de esas, ya me dio mucha curiosidad.

Mar 122009
 

simpsons_handshake

El apretón de manos es siempre analizado y tomado en cuenta por todos – más por nosotros los hombres -. Casi desde que abrimos los ojos,  nuestro padre, los tíos y practicamente cualquier hombre que se nos acerque, intentan enseñarnos a “chocarlas” o  “dar esos cinco” o “chocar los puños”.

Y pronto le agarramos la onda al saludo y vamos aprendiendo su importancia  entre los hombres y sus relaciones de amistad, academicas y de trabajo (vamos, hasta hemos saludado de mano a cabrones que nos cagan la madre o que incluso son enemigos por tácito acuerdo).

En fin, crecemos y vamos diseñando nuestro estilo de saludo, el normal, y el de los cuates, en algún temprano momento de nuestras vidas traemos un desmadre de saludos complicados y siempre andamos buscando como hacerlos más complejos y exclusivos de nuestro estrecho círculo social.

Cuando yo era Skater recuerdo que cada cuantos meses algo nuevo tenía que aprender en el saludo si no nos agarrábamos a pamba o nos tiraban al mar con todo y patineta.

Cuando tenemos a bien (o mal) crecer y madurar el apretón de manos viene haciéndose más importante, a la hora de la primera entrevista de trabajo o nuestros jefes o clientes, un apretón de manos firme, de palma completa  y viendo a los ojos cordialmente y una apenas perceptible sonrisa no falla y da buena impresión.

Hay profesionistas que conocen los patrones de apretones (debí escribir saludos pero apretones rimaba chistoso) que pueden (según ellos) saber a través del saludo de in sujeto, si éste está loco y regresará con una escopeta o simplemente lleva dos semanas sin poder ir al baño. ¿Quién sabe?

Hay varias teorías sobre el origen del apretón de monos, perdón, manos; la que mas me gusta es la que dice que es un gesto de buena fe y una forma de probar al intersaludador que tu diestra está desarmada.

Hay un wey en la oficina que  he decidido no saludar más, claro, no soy yo unicamente, al principio me sentí mamón (cosa rara, porque sí, soy re mamón) pero he notado que  los hombres de la oficina hemos optado por no saludarlo con apretón de manos.

Este cuate, simplemente no hace ningún esfuerzo con su mano, ni siquiera mueve los dedos como si quisiera cerrarla, nada, es impresionante, y para acabarla de chingar tiene los dedos flacos como flautas de papa; no hay nada de caso, de verdad, hasta da ñáñaras.

Todo esto nomás para decir que saludar a ese cabrón es peor que darle la mano a una camisa colgada.