La verdad es que he estado muy ocupado, sobre todo en los horarios de oficina que, huelga decir, son mis preferidos para adecuarlos a mis “necesidades posteras”.
Desde hace ya un par de semanas no he tenido chance de sentarme con la cabeza despejada (me siento con las nalgas, no se malentienda, no soy cirquero) a escribir como me gusta: porque sí.
Así que ahorita que he tomado la decisión ( dos cafés) ahora sí, sentarme frente a la compu y de manera sutil cuasi sublime mandar a todos a la chingada y nomás porque sí, escribir.

EL finde antepasado coincidió con mi cumpleaños, ya he platicado seguramente en este vertedero de payasadas cómo paso yo los cumpleaños desde que mi madre tuvo a mal sacarme de su vientre. No soy fan de celebrar los cumpleaños, ni los míos, ni los de nadie.
Luego sacan la teoría de que, como soy hijo único estoy amargado y todo eso que es así, pero siempre me gusta ser sincero con este tema, si hay alguien menos amargado en el mundo, no soy yo, claro, pero sí estoy en el top 1,000,000 de sujetos más alegres del mundo, me cae, simplemente que no tiene afinidad con el concepto del cumpleaños. Punto.
Dicho lo anterior, paso a contar que sí, este cumpleaños sí lo celebré, pasamos unas amigas y amigos al Bar con nuestros amigos que son los dueños y que personalmente quiero mucho.
Para no hacer la contada más larga, terminé en un segundo bar con tres amigos aún, mas borracho que un Vikingo descorazonado y preguntando por mi coche.
Era algo más o menos así de fastidioso:
Semidiós: - Oye weeeeeeigggh
Amigo1: – ¿Qué pedo wey qué pasa?
Semidiós: – ¿Ondeshtaaá mi ckoooshe? no lo veo weeigh
Amigo2: – Cabrón tranqui, lo dejaste estacionado en el Bar, nos vinimos todos en el coche de Amigo1, tu tranqui al rato ya te llevamos a tu coche -
Semidios: – Ahhh ok, ok… oooooooqueyyyy, perfdón esh que no sabía.
~transcurre un minuto~
*semidiós se acerca furtivo por detrás de sus amigos*
Semidiós: – QUIERO MI CARRROOOOOOOO ¿DÓNDE ESTÁAAAAAAAAA?
La borrachera terminó bien, no hubo malacopez y al despertar desperté con más dinero del que traía en un principio.

A la lontananza con mi sudadera chueca
Al final los momentos con los amigos son lo mejor que tenemos, que la vida es corta y para perder el tiempo con pendejos pues no, nadie se merece eso, ni los pendejos.
Tengo una sudadera chueca, ya les contaré sobre mi sudadera chueca, y se las modelaré, snif
En resumen, he estado muy ocupado, los momentos que he tenido para relajarme los he gastado en eso, en relajo, quiero decir, en relajarme.
Yo creo mucho en la terapia ocupacional, porque distrae de otras cosas que uno quizá desee o necesite remover del pensamiento, pero creo más en la mejor terapia del mundo, rodearte de gente que te quiere.
Buena semana a todos!