Obviamente si leyeron el post de aquí abajito que se titula Terapia Ocupacional leyeron lo siguiente:
La borrachera terminó bien, no hubo malacopez y al despertar desperté con más dinero del que traía en un principio.
Bueno, pues el tema lo toqué de pasadita porque la verdad si estaba un poco sacado de onda de no sabér de dónde chingados había sacado 450 pesos que amanecieron en mi billetera el domingo; huelga decir que en esa billetera no debía haber amanecido ni la tarjeta del Metrobús.
Pero no. En cambio, al despertarme el domingo al medio día con una cruda sólo comparada con las que tiene un Vikingo que recién tiene edad para beber (o sea, que ya gatea, snif).
En fin, me desvió del tema… ya regreso…
Bien, la cuestión era bizarra, escabrosa y estrambótica, sin agraviar a el dolor de cabeza que traía puesto como gorrito de montaña; no sabía y no tenía ni puta idea cómo habían ido a parar esos billetes a mi cartera.
No tenía mucho que hacer realmente, la televisión se me apagó cuando ya habíamos salido del bar amigo y habíamos entrado a otro bar bien chafita, es decir, cuando pude hacerme de ese dinero tuvo que ser cuando estabamos en el bar #2, pues antes de eso conservo memoria.
La primera línea de investigación fue la obvia y más sencilla, llamarle y enviar SMS a los tres amigos con los que andaba y que se suponía me cuidaban en la borrachera de cumpleañero.
No, ninguno sabía nada e ignoraban por completo qué pudo haber sucedido, es más, me complican más el escenario, los tres coinciden en que nunca me perdí de vista, NUNCA.
Ante la dimensión de las afirmaciones de mis amigos, comencé a sudar un poco frío, digo, no está mal amanecer con dinero, pero no saber cómo lo conseguiste?
Estaba pensando en que un día alguien, un descoonocido me vería en la calle y me gritaría desde la ventanilla de su coche – ¡YÁ PÁGAME! – o la próxima vez que quisiera entrar al bar #2 el cadenero me iba a agarrar del cuello y levantar en el aire y turnar con el jefe de meseros al tiempo que agrega verbalmente en un alarido – ¡AQUÍ ESTÁ EL HIJOEPUTA QUE METIÓ LA MANO EN LA COPA DE LAS PROPINAS!
Nótese que estoy omitiendo todas las causas sexuales mediante las cuáles se puede obtener dinero, ésto es porque hice una minuciosa exploración, verificación y validación de las zonas que pudieron haber resultado afectadas habiéndose dado tan vergonzoso caso, no, los datos arrojados por todos y cada uno de los, dicho sea de paso, minuciososímos análisis, fueron negativos.
En fin, ya en la reunión del domingo por la tarde, en la terraza de un cuarto piso, tomando unas cervezas con los amigos presentes y una vista al mar como el mismo paraíso, reflexioné profundamente y me dije:
- ¡Ya, a la verga!

Y decidí olvidarme del asunto. Hasta ayer.
~Conversación de messenger a las 9:10 p.m.~
Juan: – ¿Qué pedo wey?
Semidiós: ¿Que onda carnal?
Juan: -¿Sí te acuerdas que te pagué la lana que te debía no?
Semidiós: – HIJO DE LA CHINGADA, ¿CUÁNDO FUE?
Juan: – El Domingo en la madrugada en el bar #2
Semidiós: *suspiro de alivio y descanso mental*
Tenía mucho tiempo que un dejo de cruda moral no me duraba tanto.