Jan 262009
 

anti_dentite

En esta foto estoy a unos 15 minutos de entrar al algo peor que la silla eléctrica, la silla del dentista. Mañana la crónica de lo que recuerdo, me dolió tanto y fue tanto el sufrimiento que traigo peores lagunas mentales que después de una de una peda revoucionaria.

Jan 222009
 

Acotaciones: S = Semidiós; WL = Wey lento

~Semidiós llega a la caja del oxxo con dos coca cola zero~

S: – Buenas tardes

WL:  - huh?

S: – Buenas tardes!

WL: – Ah, sí, buenas!

~Pasa cocas por el scanner~

WL: – ¿eso es todo?

S: – Quiero también una cajetilla de marlboro rojos y una de delicados con filtro de 20 cigarrillos por favor.

~Se agacha a alcanzar los cigarrillos~

~Se tarda como 5 segundos en reaccionar mientras en la cola ya se formaron cinco personas más~

WL: – ¿Marlboro qué?

S: – ROJOS!

~Los encuentra y pasa por scanner~

WL: – Van a ser…

S: – Olvidaste los delicados con filtro de 20

WL: – Ah si!

~No los encuentra, jala charola y tira un montón de cajetillas al suelo~

~Acerca una cajetilla al scanner~

S: – Esos son Delicados Supremos!

~Regresa debajo del mostrador~

~Caen más cajetillas y se escuchan risas entrecortadas entre la gente haciendo cola~

~Acerca otra cajetilla~

S: – Eso son sin filtro!

~Encuentra los cigarros y hace cara de que toda la culpa era, con toda la razón, de los cigarros que se estaban escondiendo de él~

~Pasa la cajetilla por el scanner, me cobra, seca sudor de la frente y me da las gracias~

Esas cosas a veces son divertidas.

Jan 182009
 

crudo

Me duele la cabeza, la siento como si estuviera rellena de esas cosas de hule espuma que se usan para embalaje de cosas delicadas; la muevo y casi puedo escuchar un *shuck shuck* suena como caja de hojuelas de maiz a punto de terminarse; anoche después de la jugada de dominó con los cuates y después de unas chelas, bailey’s rebajado con etiqueta roja y luego probar Jack Daniel’s con coca cola por primera vez – no estuvo tan mal como pensaba -, di aventón a una amiga y un carnal a sus casas, terminaron quedándose juntos en la casa de ella lo que me acortó considerablemente la travesía de vuelta a casa por lo que, sin chistar, decidí pasar a una de mis taquerías preferidas que afortunádamente me queda siempre rumbo a casa.

Esa taquería me gusta porque tienen el trip de hacer los tacos estilo… no se qué pinche estilo pero no es estilo local y eso ya es bueno cuando extraño tanto los tacos chilangos; tienen de suadero, bistec, costilla, lengua y chorizo, grasosos, con sabor a calle, un pequeño paraíso, pues.

Lo único que sí “destantea” es el taquero, un chavo del interior de la república, cachetón y cara de bonachón; pero es un pinche igualado, no porque yo me crea un ser superior ni nada, a mi me vale madre yo soy recampechano, me refiero a que a la primera que te conoce comienza a decirte cosas como – ¿de dónde vienes? -Has de venir de coger por la cara que traes de pedo feliz!

Y digo, ¿a mi qué? yo me como mis tacos, pago y me largo, pero en otra ocasión – y aquí es por lo que digo que es un pinche igualado – llegó un señor joven con una chica bastante guapa y de buen ver, uno ve y aprecia por el rabillo del ojo, se queda callado y regresa a la tarea de comer tacos, pero este cabrón no puede mantener su boca cerrada aunque sean perfectos extraños.

- Oye compa, ¿dónde levantaste a la morrita esa? está bien chula.

- Es mi novia pendejo.

- Uta perdón, es que como ya son las cuatro de la mañana pensé que venías del congal.

Retornando al tema de lo que cené y la cruda que traigo prosigo. Me comí cinco tacos y vine a cas, desperté a las 10:00 sintiendo que los tacos aún los estaba masticando, tuve que ir a platicar con el enano de porcelana para sentirme bien.

Ahora sólo me queda un dolor de cabeza, ya he tomado unas pastillas pero nada, mejor me recuesto a ver el partido de americano a ver quién se lesiona y sentir que pudiera estar peor.

Buen comienzo de semana a todos los dipsómanos allá afuera.

Jan 132009
 

En las culturas de EspañaGrecia y los países de Latinoamérica, el martes 13 es considerado un día de mala suerte. Hay mucha gente con fobia a este día, que no viaja a ningún lado por superstición. La fobia a este día se llama Trezidavomartiofobia o Triscaidecafobia.

Razones sobran si se quiere pensar que el martes 13 es un día de desgracias y mala suerte. Eso sí, las connotaciones negativas que se le dan al martes 13 no tienen fundamentos científicos, por lo cual se debe tener muy claro que sólo se trata de un mito.

Incluso hay mucha gente que lo ha tomado al revés, por lo cual dentro de sus creencias, lo consideran como un día de buena suerte. Tanto así, que durante ese día muchos apuestan por ese número en los juegos de azar.

Por su lado el número trece desde la antigüedad fue considerado como de mal augurio ya que en la Última Cena de Jesucristo, trece fueron los comensales; la Cábala enumera a 13 espíritus malignos, al igual que las leyendas nórdicas; en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. También una leyenda escandinava cuenta que, según la misma tradición, en una cena de dioses en el Valhalla,Loki, el espíritu del mal, era el 13° invitado. En el Tarot, este número hace referencia a la muerte.

Fuente: Wikipedia  

Hoy ha sido un muy muy mal día para mi, de malas noticias, me siento triste porque estoy convencido que no merezco que así sucedan las cosas, en fin; ya buscaré nuevas maneras de solucionar lo que se tenga que solucionar.

Jan 082009
 

En todas las oficinas en las que he trabajado he estado en buen lugar, me refiero a buena ubicación de mi escritorio y área de trabajo en general.

He estado en escritorios amplios, sillas ejecutivas, con respaldos acolchonados en los que podía dar la espalda y estar totalmente escondido de quien entrara a la oficina, como empresario villano.

Luego en otra oficina tenía mi propia impresorota laser, y en oficina privada y todo eso que es así.

Ahora no fue así, no está vez; en la oficina qué entre a trabajar hace seis meses ya no cabía nadie; eramos cuatro personas de nuevo ingreso, y como ocurre  usualmente cuando un beneficio a mi persona depende de la gracia que me conceda la suerte, de todos yo soy el único que terminó en un lugar “improvisado”.

Estoy en un escritorio que yo llamaría – a razón de ser propio – “pupitre” y uso una silla que sí esta chida, pero no cabe, así que no puedo acercarme sentado hasta quedar con el cuerpo pegado a la orilla de mi espacio de trabajo, tengo que acercar todo hacia mi.

En los cajones, créanme, no cabe nada, cuando me mudé a la madrola ésta – porque el primer mes trabajé en un escritorio normal de otro wey que estaba de vacaciones – me traje una agenda y un sobre manila, con eso llené un cajón y medio de los dos laterales que tiene disponibles.

Tiene un cajon “grande” enfrente, es delgado, ya lo medí – sin querer porque me atrapé la mano por idiota – y mide cinco dedos de alto, de largo aún no puedo saberlo porque apenas y se abre ofreciendo un ángulo de 70º para meter lo que puedas, si quisiera meter una carpeta rígida mas ancha que tamaño carta, tendría que recurrir a un serrucho, o quizá un exacto, esta chingadera además es recorriente.

En fin, para chingarla de acabar, el lugar donde ha sido colocado el escritorio, y el resto de las madrolas junto conmigo, es a medio metro el las escaleras a la planta baja, es decir, si algún día cometo la pifia de olvidarlo y me lanzó en mi silla con rueditas en el rumbo equivocado, adiós semidiós.

No hay manera de no ser visto, soy el primer sujeto que ve cualquier persona que sube a planta alta, el ultimo que ven al salir, es verdad, me toca verle las nalgas a las chicas que se van – las que las tienen buenas, claro – y eso quizá es lo único bueno, porque también me toca ver cómo la señora de los dulces que ya está muy viejita sube con una canasta atiborrada de dulces y golosinas en un brazo y una bolsa llena con frituras diversas en el otro, me parte el corazón cada día.

De todos estos problemas el único que he logrado solucionar es no estar allí a la hora que la señora de los dulces sube a mi oficina.

Dec 302008
 

Fui a casa a dejar unas cosas y regreso a la oficina; en el camino noté que estoy hasta la madre de un bache que está antes de llegar a mi casa.

Es un bache ineludible, tanto por sí mismo como por la calle en la que se encuentra pues está justo antes de dar vuelta a la cuadra de mi casa; además que cualquier cambio de ruta que realice irremediablemente me obliga – por las calles de un sólo sentido – a conducir unas 5 cuadras más.

La cosa es que acabo de notar – por así decirlo – que nunca logro evadir el puto bache, no hay maniobra posible que me permita no caer en él; y lo peor del caso es que con cada llantazo se está haciendo más profundo y ancho.

Si el municipio no se pone trucha, en unos días más les va a salir más barato hacer más ancha la calle que rellenar ese pinche crater.

Después de caer en el hoyo multicitado en párrafos anteriores y de regreso conduciendo a la oficina, frente a mi un coche con una señora al volante se detiene, le llama al vendedor de periódicos, él camina lento hacia el coche, yo espero con paciencia, no pasa nada y no llevo prisa, pero luego que paga el diario veo con suma impresión y acongoje que la vieja se agacha la cabeza y se pone a hojearlo con suma serenidad y despreocupación.

Toqué el claxon y le grité.

- ¡¿TE TRAIGO UN CAFÉ PARA QUE LEAS MÁS AGUSTO?!

La cabrona asoma su taza-termo por la ventana, se toma un sorbo y tranqui, tranqui, pisa el acelerador y se aleja de mi.

Juro que la vi reirse de mi.

 

Dec 192008
 

Un señor compañero de trabajo estornuda demasiado, exageradamente alto y fuerte, tanto que aunque esté alejado un par de metros de mi, me deja con el tímpano (o el oído, para el caso) con un zumbido leve.

Ya le he pedido que haga lo posible por avisarme cuando vaya a echar un estornudo porque realmente es muy molesto, además que el alarido gutural que le sale sirve para sacarr susto igualmente.

En fin, se ofendió un poco, pero realmente, aunque un estornudo sea involuntario, en el sentido práctico, es como si este cabrón, sin avisar, gritara cualquier otra cosa, “AJÚA”, “ÉPALE”, “PUTO”, “TAZA”, “AY” “TROMPO” o así.

Es chilango, bajito, tiene la voz muy alta y está igualito a Mr. Magoo, y fuera de todo eso es buena persona.

Tuve una novia que se aguantaba los estornudos, o no se como decirlo, pero cuando le venía uno, apretaba la boca, cerraba la nariz, supongo que también apretaba el culo porque también sale aire por ahí, y de pronto se escuchaba un entresacado o entrecortado *puck* y no pasaba a mayores.

Una vez quise aguantar un estornudo y me llené de mocos, las manos, la camisa, la computadora no se,  tenía un poco de resfriado tal vez.

Todos ya se están yendo de la oficina… no, acabo de darme cuenta que no hay nadie en mi piso, estoy solo, no lo he notado por tener los auriculares y estar escribiendo este post, luego dicen que aquí espantan, quesque que se aparece un funcionario público honrado.

Dec 182008
 

Vengo regresando a la oficina, me tomé 15 minutos para ir a la fonda que está a la vuelta de la cuadra y comer algo rápido.

Estaba el establecimiento solo, sólo dos señoras en la barra que ocupaban -casi- dos banquitos por culo. A pesar de las dimensiones de ambos traseros juntos, la barra ofrecía todavía espacio para mí, claro, echado hacia un extremo.

Fue ahi donde pedí la orden, siempre me gusta comer en la barra pues siento que pierdo menos tiempo en lo que me sirven y alcanzan los artilugios para aderezar mis alimentos.

Resultó que las dos señoras gordas – e increbílemente gritonas – eran madre e hija, luego supe solemente porque una le dijo a la otra “amá”, porque de tamaño y todo eran un par de gotas de agua.

Hasta ahí, realmente cada quien su culo un papalote, pero el pedo comenzó cuando a la hija, inmediatamente a mi lado, comenzó a “cotorrear” y gritar con su voz punzante y chillante; literalmente me estaba gritando en la oreja.

Esperé solamente a que me entregaran los tacos, los preparé y me levante para sentarme en una mesa alejada detrás de ellas. La pinche vieja me voltea a ver y …

Vieja aguada: – ¿Qué, te moleso o qué?

Semidios: – La verdad sí, habla usted muy fuerte!

Vieja aguada: – Pues yo hablo o grito como quiero fíjate y BLA BLA BLA.

Semidiós: – Mire, eso yo lo entiendo, por eso no le dije nada, y mejor me      cambié de lugar, para comer agusto y no escucharla.

Vieja aguada: – PUES FÍJATE MI REY QUE ME VALE MADRE Y …-

Interrumpió la dueña de la fonda.

Dueña: – Oye tu <aquí va el nombre de la vieja aguada> ya deja de estar molestando al señor y de estar gritando, lo estabas molestando y mejor se cambio de lugar para dejarte en paz y tu estas chingando, paga y vete.

Vieja aguada: – Ay si, ay si, cuánto te debo?

~silencio~

Y me pude comer mis pinches tacos agusto, medio fríos, pero agusto.