No es bueno vivir en casa con una bruja;después de quince días de turista extraviado, sin saber por qué, decidí largarme, huir, ya todo lo tenÃía planeado Georgina lo sabía todo y me creía, es que nadie se había topado con una pinche bruja antes? yo se que en este pueblo no son populares pero que tal a media hora de aquí? el lugar hierve de maldad, y no son brujas “yerberas” que nomas echan humo con ramas y te sacan lana, no no no, éstas apagan luces con el chasquido de los dedos y te estrangulan con la mirada, éstas son de verdad y nadie cree que existen, mucho menos, nadie me ha creído cuando he pedido ayuda, no se de quí escuela de brujería venga, pero es poderosa.
Me incorporé, tomé mis pantalones, una camisa y zapatos de workout, mi back-pack y a correr, bajar esas escaleras no era un dulcecito, eran casi cincuenta metros de escaleras que bajaban (y subían) en espiral hasta el living del caserón de la calle 5 y 10, de noche parecían cien metros… era el momento, – Georgina ya debe estar preparando su coche a dos cuadras de aquí espero que no la asalten y sale peor -
A medio camino bajando al living, todo era un ambiente “twilight” provocado por la luz a través de los vitrales y las putas velas que nunca he soportado y que estaban por todos lados; en uno de los descansos miro la figura de un ángel, como si se hubiera diseñado sobre el mosaico… solo era la silueta, un ángel? aquí? que madres por qué me detengo a ver esta pendejada? cha… comencé a correr sin hacer mucho ruido, esos zapatos neta que eran ideales para escurrirse por donde fuera… los angeles seguían apareciendo en los escalones…. cada vez menos delineados pero dentro de las siluetas aparecían golpes, el mosaico estaba “crackeado” haciéndome pensar que alguien había martillado con fuerza los mosaicos.
De pronto sentí necesidad de subir a mi cuarto de nuevo, allá estaba un ángel dibujado, era una trampa? por qué de pronto esa necesidad de ir a ver una figura que siendo yo un “ateo práctico” no debe interesarme?… subí, allí estaba y todo era una trampa, apareció ella, las luces de las escaleras se apagaron se oscureció mi único camino de regreso y salvación…. la TV se encendió sola y ella apareció detrás de mi… me gritó que haría mi vida un infierno por haberla traicionado con Georgina, que jamás podría escapar, – el miedo correrá por tus venas como plomo hirviendo – y esa carcajada… le di un golpe, un derechazo en su ojo izquierdo con el anillo en mi índice le cortó la ceja, las brujas también sangran y pues yo creo que los chingadazos también les han de doler… mientras caía al suelo aproveché para patearla y tomar una cortina, le prendí fuego y la arrojé a las escaleras para que se iluminaran, rápidamente se hizo una llamarada de “spring break night at the beach”, me maldecía y corrí corrí corrí… bajaba y las ventanas estallaban y cosas invisibles me golpeaban a cada paso, – si tiene sus poderes esta mujer- apenas llegando al living donde ardía la cortina vi como recuperada se lanzó desde los quince metros de altura, sobre mi….. -oh no… desde cuando vuelas también?-
Cayó sobre mi, sus pies en mi cara quebraron mi nariz, como pude me levante y avancé a la puerta principal, bajo condiciones normales una persona en sus cinco sentidos tardaría casi un minuto en abrirla, intencionalmente la había dejado sin ninguno de los cinco seguros… alcance la puerta, abrí y corrí a donde Georgina esperaba ya desde hacía 45 minutos… detrás de mi en la oscura calle una vieja venía detrás de mi maldiciendo, mirándome con sus ojos iluminados de rojo candente, sin tocar el suelo avanzaba rápido detrás de mi, me sentí perdido y ese monstruo me atrapó fácil…
Su cara era otra, su cuerpo su lengua… era mucho peor de lo que imaginaba, – si una bella mujer con poderes sobrenaturales no es una verdadera amenaza, entonces ésto lo era – jamas había visto semejante adefesio algo tan horrible y fétido… a punto de desmayarme… Georgina llega corriendo, patea al ser horrendo de arriba de mi, juro que en ese momento me recordé a Lara Croft, sus bellas tetas en un camisa ajustada, sus pantalones militares y sus botas, Georgina es una trigueña bellíima; siempre tenía alguna arma en su cajuela, no la conocía violenta pero algo sabía de sus extrañas tendencias… Georgina me enseña a controlar mi mente y dejar de obedecer.
Georgina sacó un machete, sorteo un golpe y recibií tres, se levantó y acerté en el pecho, la cosa lloró y corrió de regreso a la casona.
Hubo testigos, cuando menos uno escondido detrás de una ventana, aparte de nosotros claro, pero nadie hablará ni traeran antorchas ni machetes ni la quemarán viva, algo saben y lo supieron todo el tiempo, este lugar es de locos.
tirados en el asfalto:
- que tal si ahorita mismo nos vamos de aquí? este pueblo me está comenzando a dar mucho miedo.
- si, vamos, donde dejaste el coche?
- a la vuelta, por eso escuché todo lo que pasaba.
- que bueno, me hubiera matado.
- pues si, bien muerto chiquito ja ja ja
-ya callate… quieres que lleguemos a la clínica para que te atiendan esas cortadas?
- no olvidalo, yo no me detengo en este pueblo, no vaya a ser que salgan los hombres lobo, y una docena de dráculas, no, a la chingada de aquí.
- Ya súbete, yo manejo tu no puedes manejar ya hiciste suficiente con salvarme la vida.
- Sale, yo me duermo en el asiento trasero mientras tu manejas.
- uf, buenas noches corazon… Georgina? Georgina?
- uhm.. que? me hablabas me quedé dormida al instante je je dime Tristesse
- Te amo, duerme rico.
- Yo a ti, realmente te amo.