Apr 062009
 

Beberemos ese café

(quizá yo pida un segundo, advierto)

(un segundo café, aclaro)

(aclaro lo del segundo café, o sea, que como tomo mucho café, quizá pida dos, no se tú qué tanto tomes, pero, es decir, yo sí, yo creo que sí me tomo dos, con dos cafés yo bien, si están muy ricos pues tal vez pida tres, pero ya no sabré qué tanto tiempo tengas tú y todo eso que es así, complico)

(complico por payaso, aclaro)

un día de éstos.

cafe

Feb 242009
 

Veo fijamente a la luz de la diminuta lámpara de LED que uso con mi laptop en mi oscura habitación, me imagino entonces, al entrecerrar los ojos, que estoy dentro de un tunel y un tren que venía, se ha quedado estático, como decidiendo si pasar sobre mi, o darme tiempo de gracia para intentar regresar sobre mis pasos y escapar. Luevo viene a mi mente el sonido de un tren que se detiene, de uno de vapor, el escape del gas por las válvulas y el *shhh shhh* de cada ciclo de la ruedota esa que no se cómo se llama.

Ahora me bajo del tren en una estación donde sólo hay chamizos corriendo, al fondo del corredor hecho de madera, está una señora joven con un letrero tamaño pliego de cartulina en el que leo mi nombre, me acerco con mucho cuidado porque, para empezar, yo ni pensaba subirme a un tren, mucho menos llegar a ese lugar.

Unos metros antes de llegar a ella, se voltea y acelera el paso como renunciando a mi arribo y bienvenida, la alcanzo tropezándome con una maleta que hace unos minutos no llevaba en las manos, se da vuelta y es una mujer hermosa con cabellos rizados de color negro como la negrura que me acechaba dentro del tunel justo antes de cambiar de historia.

Me sonríe y acerca su mano a mi mejilla, yo sigo hincado y sobándome una rodilla por el golpe del tropezón, sonrío al sentir su mano cálida en mi piel.

Una inesperada ráfaga de viento le arrebata el letrero de su mano e impide que escuche algo que intenta decirme.

Le pido que repita lo que me ha dicho, sonríe y se inclina condescendiente acercándo sus labios a mi oído.

- Sólo te esperaba para decirte que no debes estar aquí.

Sin comprender  un ápice lo que eso significaba le he preguntado por  qué.

- Porque yo ya me voy para siempre, no quedará nadie más que tú,  y aquí, no serás feliz jamás.

Desapareció ante mis ojos callendo su vestido largo vestido al suelo de madera del corredor polvoso, me puse de pie y confundido busqué alguna señal de vida, nada, no había nada, sólo estabamos la estación vacía y yo en medio de un valle desierto infestado de ramas rodantes.

Mientras me acerco a la orilla de las vías del tren y veo a lo lejos esperando divisar cualquier cosa viajando sobre ella, otra ráfaga de viento me estampa en la cara el letrero con el que la dama pretendía encontrarme, inexplicablemente, en una estación en la que sólo yo bajaría.

Extiendo el letrero con ambas mano y noto que mi nombre ha desaparecido y puedo leer “Ya viene, ya te vas”.

Escucho de pronto el tren, bajo el papelote que bloqueaba mi vista y allí estaba, colgándose de una mano, un señor muy simpático sacudía su brazo gritando la llegada y mirándome fíjamente.

Se el vagón de pasajeros, el primero, se detiene justo con la puerta de entrada frente a mi, el señor, ya muy viejo, hace el gesto con su cara y movimiento de cabeza indicándome que suba.

Olvidé subir la maleta,  – total que ni era mía – pensé con alivio.

Se acerca ese raro señor con la perforadora de boletos.

- Disculpe, no he comprado boleto, en la estación no había quién lo vendiera y como usted me indicó que…

- Sí sí, no te preocupes muchacho, ya te vas de aquí es lo que importa, será cortesía nuestra tu viaje de vuelta.

- ¿A dónde regreso?

- ¿Cómo, no lo sabes?

Entonces se me quedó mirando brevemente y sonriendo me dice

- Ay jovencito, con esa fiebre infernal que traes, que vayas de vuelta, a dónde sea, es buena noticia.

Dejo de mirar al brillante LED de la lámpara diminuta conectada a mi laptop y me levanto a la mesita al lado de mi cama; ya me toca tomar las pastillas.

Feb 192009
 

Siempre he sentido un cuasi-patológico gusto por las historias “de espantos” y todo eso que tenga que ver con lo sobrenatural; no recuerdo si en este modesto escaparate cibernético he platicado antes sobre el primer libro que leí (que leí por voluntad propia, antes, mi abuela que fue maestra de primaria ya me había sambutido en la cabeza no se cuántos), se titulaba (chafamente en español) “Vampiros Vivos y Vampiros Muertos”, no recuerdo el autor pero tenía en la portada a un tipo dentro de un ataud con los ojos inflamados en rojo intenso (el libro era color rojo, además) y lo encontré mientras jugaba al explorador en la tienda de mi abuelo, ya había cerrado y estaba oscura como la chingada.

Encontré el libro gracias a la luz de mi linterna, tenía yo no más de años y con sólo ver la portada se me doblaron las piernas, tomé el libro y no pude resistir ponerme a leerlo allí mismo, rodeado de negrura iluminando las amarillentas páginas con la luz de mi linterna que, huelga decir, estaba piñatísima.

Me zampé el primer cuento, era una colección de historias cortas o fragmentos de otras más largas, no recuerdo bien.

Desde entonces me hice adicto a las historias de horror, hasta me hice fan de  las caricaturas de Scooby Doo y  Los Cazafantasmas, Gasparín sí me cagaba la madre.

Me hice también adicto a la sensación de miedo que me provocaba leer sobre vampiros, fantasmas y demás entes del otro mundo, recuerdo noches de verano en las que me cubría hasta la cabeza en la cama, mis padres no entendían cómo, si me la pasaba tragando bajaba tanto de peso, la verdad es que me la pasaba sudando todas las noches.

Eventualmente me he hecho tan fan del género de “Horror” que mis pesadillas (cuando llego a tenerlas) ni siquiera son las clásicas de accidentes, asesinos, incendios o caídas en precipicios, mucho menos fantasmas o monstruos.

La pesadilla que tuve anoche fue una en la que estaba platicando con una amiga, parados ambos en una acera,  llegó una ola, se llevó a mi amiga y yo corría a una orilla inexistente tratando de salvar mi blackberry.

Salté de la cama y desperté cuando la corriente me derribó y sentí el agua fría en todo mi cuerpo mientras decía – No mames! -

Feb 092009
 

Pienso tanto en tí que no debe sorprenderte que un día de éstos te escriba una canción.

Luego armaré mi banda de rock para componer la música, yo tocaré la guitarra y seré también vocalista, grabaré la canción en un estudio profesional para hacer un sencillo y conseguir un buen contrato en una disquera independiente.

Tanta inspiración  en esta pieza musical rapidamente se traduce en un éxito contundente, según los expertos, tu canción – porque de hecho lleva tu nombre – se coloca en el primer lugar en latinoamerica, Europa, Estados Unidos, Japón, Australia y Asia; Oasis me ofrece millones para hacer el cover en inglés, pero mejor cierro el trato con AC/DC, no me ofrecen más varo pero me caen más a toda madre.

Hacemos tour abriéndole a miles de bandas, todas nos quieren de teloneros porque jalamos mucha gente, sacamos de la quiebra a Tom Petty & The Heartbreakers y ponemos de moda otra vez a Van Halen, Interpol se niega a venir a México si no abrimos nosotros.

En menos de un año ya no sabemos que hacer con tanta fama, la gente canta tu canción en todas partes, me entrevistan en la BBC, CNN, E!, MTV y López Dóriga.

Mi banda se desintegra porque ya no me soportan, me he vuelto loco y obsesionado con tu canción, tanto que no he podido escribir nada más, triste y descorazonado porque no te tengo, y no tengo nada , comienzo a usar drogas, a beber descontroladamente y me la vivo en fiestas en el bajo mundo de la farándula.

Un día mi contador me dice que estoy en quiebra y que lo único que me salva de la miseria es vender los derechos de tu canción.

Pero no puedo.

Amanezco muerto en un departamento que me prestaba un amigo que vive en Europa; en total miseria, abandono y tristeza.

Un día de éstos, por tu culpa.

Jan 282009
 

miercolescoffee

Hoy es el segundo día con el pinche agujero que dejó la muela hijaeputa, tengo que cuidarlo porque si el coágulo natural se cae, me dice el dentista, se arma un pedo internacional que provocará que todo el proceso de cicatrización comience de nuevo – incluído claro, el pago de una consulta más -

Por dolor no me he preocupado, me he mantenido sedado ininterrumpidamente, sin embargo, entre las píldoras para el dolor y las que quitan la inflamación, y el hecho de que no he podido comer bien; me han armado un zafarrancho espeluznante en la panza y no he podido pegar las pestañas en toda la noche.

Bueno, fue lo anterior y una en el patio que con el viento hacía un sonido idéntico a un raspadero, claro, raspando hielo con aquel artilugio de metal tan interesante.

Cuando el ardor de panza cedió pude dormir.

Y soñar.

Era  un parque muy hermoso, lleno de luz, aire fresco y cubierto de pasto verde y bien cortado.

Yo era un niño; corría alegre con una pelota y mis amigos rumbo a los juegos donde estaba el señor raspadero; pedí un raspado doble, de vainilla con lechera.

A todos nos servían nuestros respectivos raspados y bajo el sol de media mañana fresca, cálido pero amistoso, ante el horizonte de tubos y llantas enterradas esperándonos para jugar, nos sentamos a degustar los gélidos artículos comestibles.

Después el primer bocado de hielo, caigo para atrás sumergido en un insoportable dolor que me paraliza las piernas y electrifica hasta la punta de mis cabellos.

Despierto me arde la panza y dormido aún no he ido con el dentista a sacarme la muela, no hay descanso para el malvado.

Salud a todos, es miércoles de 2 x 1 en su bar más cercano, juegan con México esta noche, le toca a Suecia.

Dec 312008
 

ser-de-sol

Le gustaba tanto el Sol que me costaba creerlo,

decía que antes no había mechones rubios en su cabellera, 

que su piel no era canela, sino blanca como el tope de las altas montañas,

no me cansaba de mirarle, 

y la última vez que la vi estaba por comerse al Sol de un bocado.

Es ser de Sol.

Dec 182008
 

De por sí tengo problemas para despertar, ahora que he cambiado de móvil no hallo el sonido de alarma que me despierte en lugar de estimular el sueño que, para ese momento de la mañana, es cuando más encarrerado lo tengo.

Hoy, eran las 8:00 a.m. y la puta alarma no paraba de sonar, la cosa es que no lo notaba porque se me ocurrió poner una alarma muy sinfónica y, a pesar de que siempre me había logrado despertar con mediocres resultados, hoy no fue así.

Estaba soñando que dirigía una orquesta bien a toda madre, me desperté hasta que algo pasó en el sueño, acabo la rola, o alguien del público me tiró un tomate, eso ya no lo recuerdo.

Hoy tengo que llamar al banco, a ese numero con treinta submenús y atiborrado de grabaciones y humanos a quienes he encontrado en su mayoría peor que las grabaciones, por insensatos (o como chingados se escriba) e incapaces de razonar más allá  que…. bueno… me estoy proyectando.

Tengo que llamar al banco para pedirle que por favor me den los números de cuenta para comenzar a pagarle lo que le debo.

Pensamiento en movimiento

 Uncategorized
May 292007
 
Si hoy fuera una película y fuera mía:Abriría los ojos, boca arriba, en la pared de la cabecera hay una ventana alta y pequeña que deja ver el cielo nublado del medio día, está abierta y entra un poco de la llovizna.

Busco el reloj con la vista aún borrosa, no está, se cayó el suelo seguramente anoche cuando a tumbos me lancé a la cama golpeando con el buró, lo que explica el morete en el hombro.

A mi lado derecho hay evidencia de qué alguien durmió conmigo, veo al suelo del otro lado de la cama y están unas panties de algodón color blanco estampado con minúsculos corazones rojos y rosas y con un pequeño lazo, a través de la puerta alcanzo a ver una bolso negro y unas gafas.

Suena el agua en la regadera, es ella, ya recordé quién es.

En la grabadora hay tres recados:
1.- Mi socio que no sabe dónde chingados estoy y lo dejé sólo con la reunión de las 12:00 pm, que me va a agarrar a putazos si perdemos el cliente y me recuerda que a las 9:00 de la noche tenemos pedota con unas nenas que conocimos el sabado que si no voy ahí si me atropella donde me vea.

2.- Una chica con acento argentino pero voz desconocida y sonando muy de confianza me dice que no le he pasado “los datos” que acordé enviarle, que no sea “malito” que luego compensa el favor dejándome un beso grande.

3.- El administrador del edificio recordándome que aunque sea penthouse, el inquilino de abajo escucha el desmadre sobre todo cuando lo hago en mi habitación, que ya se quejó de nuevo. Me aclara que el inquilino de abajo le caga la madre y que por él yo siga haciendo desmadre que fin de cuentas ni paga a tiempo y es un hijoeputa, a ver si con eso se va a la verga, que nomás me avisa para que esté al tanto y que para la otra ponga la música más alto, que a él también le late Ministry de todos modos.

Me volteo para ir a la cocina y me madreo el dedo chiquito del pie, llego a encender la cafetera como jugando “brinca la tablita”

“Brincando la tablita” y sobándome el dedo estoy sirviendo café, derramo café en el piso, me descuido y me quemo queriendo limpiar, bajo el pie y piso el charco de café, resbalo hacia atrás, trastabillo sin control, jalo el mantel del desayunador, tumbo el tostador, caen cuchillos, cucharones y de un manotazo vuelan de la nevera imanes de bob espoja, frutas y menúes de pizzerías.

Caigo inevitablemente, hacia atrás, viendo al techo, golpeando con la nuca en la esquina de la pecera del pasillo.

Siento dolor agudo y se me borra la vista de nuevo, como regresando a dormir, grito su nombre y no me contesta.

~ las viejas y sus baños eternos, uno en diez minutos está listo, en diez minutos uno ya cagó,
ya se metió a la regadera…. shampoo jabón y todo ~

Trato de gritar por su ayuda de nuevo pero ya no me sale la voz.

Muero en un charco de sangre… agua y peces tropicales.

En la regadera el agua ya no sale caliente, y la chica ni siquiera alcanzó a mojarse, resbaló descalza con crema after shave que derramé sin darme cuenta al pie del lavabo; tumbó la repisa y arrancó la cortina tratando de detener su caída pero sólo se detuvo cuando con su nuca golpeó el gancho de acero para colgar las toallas.

Muere en un charco de sangre… after shave y cepillos de dientes.

larga 1/2 noche

 Uncategorized
Oct 102003
 

No es bueno vivir en casa con una bruja;después de quince dí­as de turista extraviado, sin saber por qué, decidí­ largarme, huir, ya todo lo tenÃí­a planeado Georgina lo sabí­a todo y me creí­a, es que nadie se habí­a topado con una pinche bruja antes? yo se que en este pueblo no son populares pero que tal a media hora de aquí­? el lugar hierve de maldad, y no son brujas “yerberas” que nomas echan humo con ramas y te sacan lana, no no no, éstas apagan luces con el chasquido de los dedos y te estrangulan con la mirada, éstas son de verdad y nadie cree que existen, mucho menos, nadie me ha creído cuando he pedido ayuda, no se de quí escuela de brujerí­a venga, pero es poderosa.

Me incorporé, tomé mis pantalones, una camisa y zapatos de workout, mi back-pack y a correr, bajar esas escaleras no era un dulcecito, eran casi cincuenta metros de escaleras que bajaban (y subían) en espiral hasta el living del caserón de la calle 5 y 10, de noche parecí­an cien metros… era el momento, – Georgina ya debe estar preparando su coche a dos cuadras de aquí espero que no la asalten y sale peor -

A medio camino bajando al living, todo era un ambiente “twilight” provocado por la luz a través de los vitrales y las putas velas que nunca he soportado y que estaban por todos lados; en uno de los descansos miro la figura de un ángel, como si se hubiera diseñado sobre el mosaico… solo era la silueta, un ángel? aquí­? que madres por qué me detengo a ver esta pendejada? cha… comencé a correr sin hacer mucho ruido, esos zapatos neta que eran ideales para escurrirse por donde fuera… los angeles seguían apareciendo en los escalones…. cada vez menos delineados pero dentro de las siluetas aparecían golpes, el mosaico estaba “crackeado” haciéndome pensar que alguien habí­a martillado con fuerza los mosaicos.

De pronto sentí­ necesidad de subir a mi cuarto de nuevo, allá estaba un ángel dibujado, era una trampa? por qué de pronto esa necesidad de ir a ver una figura que siendo yo un “ateo práctico” no debe interesarme?… subí­, allí­ estaba y todo era una trampa, apareció ella, las luces de las escaleras se apagaron se oscureció mi único camino de regreso y salvación…. la TV se encendió sola y ella apareció detrás de mi… me gritó que harí­a mi vida un infierno por haberla traicionado con Georgina, que jamás podrí­a escapar, – el miedo correrá por tus venas como plomo hirviendo – y esa carcajada… le di un golpe, un derechazo en su ojo izquierdo con el anillo en mi índice le cortó la ceja, las brujas también sangran y pues yo creo que los chingadazos también les han de doler… mientras caí­a al suelo aproveché para patearla y tomar una cortina, le prendí fuego y la arrojé a las escaleras para que se iluminaran, rápidamente se hizo una llamarada de “spring break night at the beach”, me maldecía y corrí­ corrí corrí… bajaba y las ventanas estallaban y cosas invisibles me golpeaban a cada paso, – si tiene sus poderes esta mujer- apenas llegando al living donde ardí­a la cortina vi como recuperada se lanzó desde los quince metros de altura, sobre mi….. -oh no… desde cuando vuelas también?-

Cayó sobre mi­, sus pies en mi cara quebraron mi nariz, como pude me levante y avancé a la puerta principal, bajo condiciones normales una persona en sus cinco sentidos tardarí­a casi un minuto en abrirla, intencionalmente la había dejado sin ninguno de los cinco seguros… alcance la puerta, abrí­ y corrí a donde Georgina esperaba ya desde hací­a 45 minutos… detrás de mi en la oscura calle una vieja vení­a detrás de mi maldiciendo, mirándome con sus ojos iluminados de rojo candente, sin tocar el suelo avanzaba rápido detrás de mi­, me sentí­ perdido y ese monstruo me atrapó fácil…

Su cara era otra, su cuerpo su lengua… era mucho peor de lo que imaginaba, – si una bella mujer con poderes sobrenaturales no es una verdadera amenaza, entonces ésto lo era – jamas habí­a visto semejante adefesio algo tan horrible y fétido… a punto de desmayarme… Georgina llega corriendo, patea al ser horrendo de arriba de mi, juro que en ese momento me recordé a Lara Croft, sus bellas tetas en un camisa ajustada, sus pantalones militares y sus botas, Georgina es una trigueña bellíima; siempre tení­a alguna arma en su cajuela, no la conocía violenta pero algo sabía de sus extrañas tendencias… Georgina me enseña a controlar mi mente y dejar de obedecer.

Georgina sacó un machete, sorteo un golpe y recibií tres, se levantó y acerté en el pecho, la cosa lloró y corrió de regreso a la casona.

Hubo testigos, cuando menos uno escondido ­ detrás de una ventana, aparte de nosotros claro, pero nadie hablará ni traeran antorchas ni machetes ni la quemarán viva, algo saben y lo supieron todo el tiempo, este lugar es de locos.

tirados en el asfalto:

- que tal si ahorita mismo nos vamos de aquí­? este pueblo me está comenzando a dar mucho miedo.

- si, vamos, donde dejaste el coche?

- a la vuelta, por eso escuché todo lo que pasaba.

- que bueno, me hubiera matado.

- pues si, bien muerto chiquito ja ja ja

-ya callate… quieres que lleguemos a la clínica para que te atiendan esas cortadas?

- no olvidalo, yo no me detengo en este pueblo, no vaya a ser que salgan los hombres lobo, y una docena de dráculas, no, a la chingada de aquí.

- Ya súbete, yo manejo tu no puedes manejar ya hiciste suficiente con salvarme la vida.

- Sale, yo me duermo en el asiento trasero mientras tu manejas.

- uf, buenas noches corazon… Georgina? Georgina?

- uhm.. que? me hablabas me quedé dormida al instante je je dime Tristesse

- Te amo, duerme rico.

- Yo a ti, realmente te amo.